Daniel estaba sorprendido y angustiado, no sabía qué hacer o si
quiera qué decir...
Daniel: Hmmm te puedes quedar en mi cuarto.
Camila: ¿Contigo? -picarona-
Daniel: ¡No! Yo dormiré en la sala
-nervioso-
Camila: Ay Daniel, por favor, ya
somos pareja, digo...
Daniel: Sí, a penas hoy, de todos
modos tenemos que hablar, yo soy muy feliz con tu decisión de venirte acá
conmigo.
Camila: ¿Qué más quieres que te
diga?
Daniel: Pues... ¿Qué más te hizo
venir?
Camila: -caminando hacia el cuarto-
Pues mira, como ya te había dicho me di cuenta de que he sido una idiota,
siempre fuiste tú pero no me quería dar cuenta...
Daniel: -siguiéndola- Me alegra
-sonriendo- ¿Alguna otra razón?
Camila: -deteniéndose en frente de la
cama- Claro! Me conoces, así que estás enterado que odio dejar las cosas a
medias y pues la vez pasada en mi casa después de la romántica cena que te
organicé dejamos algo sin terminar... -lo mira pícara-
Daniel: -riendo nerviosamente- ¿Ah sí?
Hmm, no recuerdo.
-haciéndose tonto-
Camila: -Sonriendo- Ah pues,
¿quieres que te recuerde? -va hacia él y lo empuja hacia la cama-
Daniel: -dejándose caer- Tal vez me
puedas ayudar...
Camila: -dándole besos en la boca-
Claro que sí, a lo que quieras.
Daniel: -haciendo más intensos los
besos- Ya empiezo a recordar.
Camila estaba muy metida en su
papel, besaba toda la cara de Daniel mientras él se dejaba, lo disfrutaba,
Camila lo levantó para que se pudiera quitar la playera que traía y cuando
acabo él le empezó a besar el cuello y empezó a moverse hasta quedarse encima
de ella, en esa posición Daniel le quitó la chamarra y después la blusa dejando
al descubierto sus pechos, al verlos no dudo un segundo en besarlos, agarró sus
manos y las puso arriba de su cabeza, Camila no hacia gran ciencia, se dejaba
besar y lo disfrutaba, estaban muy apasionados, de un momento a otro sus besos
en lugar de ser con deseo eran con necesidad, no podían apartarse, cada segundo
subía más la intensidad con que Daniel ponía sus labios en el cuerpo de Camila,
mientras tanto, Camila agarraba el cabello de él con mucha fuerza, Daniel
bajaba de la boca de Camila al estómago y Camila de vez en cuando lo agarraba y
subía su cabeza hacia la de ella para poder besarle la boca y el cuello, en una
de esas Camila aprovechó el control sobre Daniel y logró ponerlo debajo de
ella, ahora era su turno, le besaba toda la cara para después bajar al cuello y
de ahí llegar a sus pectorales y sus cuadritos, de besos en besos Camila empezó
lentamente a bajar los pants de Daniel y entonces el hizo una pausa.
Daniel: ¿Estás segura?
Camila: -agitada- Más que nunca
-sonriendo-
Fue ahí cuando Daniel no puso más
fuerza y dejó que Camila dejara sus pants en el piso, mientras ella besaba su
bien formado abdomen aprovechaba para quitarse el pantalón que ella traía y así
quedar a merced de Daniel, el por su parte la miraba fijamente, aunque la conocía
de hace años y había sido su mejor amiga, jamás la había visto de esa forma, el
sabía que su momento había llegado, tomo a Camila fuertemente por la cintura,
la tomo y la recostó sobre la cama para quedar el encima de ella, la acariciaba
tiernamente, con su labios recorría la boca y cuello de Camila y con sus manos recorría
todo su cuerpo de arriba abajo repitiendo movimientos, en ese momento ambos
aprovecharon para desprenderse de las prendas que aun les estorbaban, después de
algunos minutos de estar en esa posición Daniel decidió que ya era tiempo y
miro a Camila esperando su aprobación la cual fue inmediata, Camila abrió sus
piernas sutilmente, entonces Daniel entendió que era el momento de demostrarle más
profundamente cuanto la amaba, tomo las piernas de Camila y las recargo sobre
sus muslos, el por su parte recargo sus manos en la cama para tener más
flexibilidad, beso a Camila apasionadamente y comenzó su rutina de movimientos,
los primeros tiernos y dóciles, Camila sentía lo que jamás había sentido,
sentirlo en ella era una experiencia
inexplicable, los movimientos rápidamente subieron de tono, la inercia del
momento los llevo a movimientos fuertes y claros que hacían que el sudor de
ambos corriera rápidamente por su cuerpos, los gemidos de Camila lo decían todo
para Daniel, el por su lado hacia ruidos contenidos aunque lo que sentía era
una sensación desbordante que no podía esconder, luego de un rato de seguir con
los movimientos y experimentar todo tipo de sensaciones, sus miradas volvieron
a cruzarse lo que indico que era el momento de terminar, ambos se sujetaron
fuertemente el uno del otro, se fundieron en un largo y profundo beso al mismo
tiempo que sus movimientos se hacían mas rápidos, y así ambos llegaron al clímax
del momento, ambos, dijeron palabras de amor para el otro, para que así el
momento sublime de amor que habían experimentado fuera completo, no hicieron
falta más palabras para que los dos supieran lo importantes que eran para el
otro y lo felices que estaban de encontrarse en un momento tan lleno de amor,
Daniel entonces, se recostó junto a Camila, la tapo con una sabana mientras
ella se acomodo en sus brazos, así y con una sonrisa en la cara durmieron plácidamente…
Al otro día Camila amaneció
recostada en el pecho de Daniel con las sábanas revueltas por sus cuerpos, Daniel
fue el primero en levantarse y al ver a Camila encima de él fue inevitable
mostrar una gran sonrisa y sentirse el hombre más feliz del mundo, se quedó
mirándola hasta que ella se despertó y volteo a verlo.
Camila: Buenos días mi amor -tierna-
Daniel: Buenos días mi vida, ¿Cómo
amaneciste?
Camila: Perfectamente increíble, a
tu lado...
Daniel: ¿En serio? Ah, ya lo sabía.
-modesto-
Camila: Ay sí, ya lo sabías...
¿Cuántas te lo han dicho?
Daniel: No empecemos Camila, no
querrás saberlo.
Camila: ¿En serio? Ahora me dices.
Daniel: No, ahora lo que te debería
de importar es que te amo y que soy el hombre más feliz del mundo porque anoche
fue la mejor noche de mi vida.
Camila: Ah ¿sí? Pues la mía también
y te confieso que no sólo la fue porque
estuve contigo... Comprobé que eres único -coqueta-
Daniel: -riendo- Ay Camila! Luego me
das los detalles...
Camila: -riendo- ¿Qué quieres que te
diga? Es la verdad, supongo ya te lo habían dicho...
Daniel: Me importa lo que me digas
tú, mi amor.
Ambos estaban tan cómodos, que no querían ni moverse un centímetro
para no romper el momento, pero de repente Daniel volteo de reojo y miro su
reloj, la hora indicaba que era el momento de levantarse para ir a trabajar…
Daniel: Mi amor no quisiera romper nuestro
momento, pero me tengo que ir a trabajar –hace puchero-
Camila: Pues no tienes que romperlo mi
amor, no vayas a trabajar, quedémonos aquí acostaditos –lo besa-
Daniel: Que más quisiera yo mi vida, pero
no se puede, quedamos en que yo me apuraría a terminar la campaña para así poder
hacer planes y pensar que haremos, así que con tu permiso –La besa y se levanta
de la cama-
Camila: Ves como eres –con voz de
berrinche- Pero si mi amor, tienes razón, oye, y puedo acompañarte, no sé,
puedo quedarme en la cafetería, la verdad no quiero estar solita y prometo no
molestarte –lo mira-
Daniel: Ay mi amor y con esa carita como te digo que no, -ríe- claro
que si mi vida, vamos, prometo apurarme para poder llevarte a cenar o donde tú
quieras sale.
Ambos caminaron hacia el baño y entre juegos se quitaron la ropa
y se metieron a bañar, al cabo de un rato salieron, se vistieron y se fueron a
la empresa donde Daniel desempeñaría sus labores un día más.
Al llegar a la empresa Camila quedo sorprendida, las
instalaciones eran realmente espectaculares.
Camila: ¡Woow! Mi amor, que bonita empresa, apenas a la altura de un
mercadologo tan hermoso como tu –lo besa-
Daniel: Si mi amor, es una empresa muy bonita, y si, apenas a mi altura
–ríe- no es cierto mi amor, oye te muestro la cafetería para que desayunes
algo, sale.
Daniel dejo a Camila en la cafetería y subió rápidamente a su oficina,
se reporto con Karla y comenzó a hacer su trabajo, sus labores del día eran
demasiadas pero el momento que vivía lo tenía tan feliz que todo fluyo
perfectamente, al cabo de unas dos horas se dio cuenta que ya casi terminaba su
trabajo, así que decidió llamar a Camila por teléfono…
Camila: Hola mi amorcito, ¿ya terminaste?
Daniel: Ya casi amor, porque no subes a mi oficina para que la conozcas
y así me das un beso, ya te extraño.
Camila: Yo también te extraño mi vida, y si, solo dime como llego y
subo rápido.
Daniel le explico a Camila perfectamente cómo llegar, así que
ella tomo su bolso y subió rápido siguiendo las indicaciones dadas por Daniel,
llego al piso que Daniel le indico y comenzó a buscar su oficina, hasta que
llego a una donde decía el nombre de su amor, rápidamente abrió la puerta y
entro.
Camila: Ya te encontré –ríe-
Daniel: Eres muy inteligente mi amor, ven acá, dame un beso.
Camila y Daniel comenzaron a besarse apasionadamente, el
movimiento hizo que el cayera sentado sobre su silla y ella encima de él, no le
dieron importancia y se siguieron besando, de repente la puerta de la oficina
de Daniel se abrió, era Karla que ante la costumbre olvido tocar la puerta y encontró
a Daniel besando a Camila apasionadamente.
:O que va a pasar?? ya quiero leer el otro.. Muy bueno este capitulo ME ENCANTA, felicidades ;)
ResponderEliminarWow estuvo increible el capitulo... =D
ResponderEliminarmuy buen capítulos,cuando suben el otro
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