miércoles, 14 de noviembre de 2012

Capitulo 10


Daniel se levanto de su asiento y se alejo, caminò hacia el ventanal y recargo su cabeza mirando hacia afuera, una lagrima rodo por su mejilla y pensaba lo infeliz que se sentía en ese momento, segundos después Camila reacciono, se dio cuenta que había lastimado a Daniel y que ella era una tonta por emocionarse ante los actos de Luis, cuando lo único cierto es que el la había traicionado y Andrea era ahora la nueva pareja de Luis, tomo aire y camino hacia Daniel.

Camila: Daniel por favor perdóname, soy una estúpida, no sé cómo puedo pensar que Luis me quiere, no sé cómo puedo hacerte daño, por favor perdóname –Limpia las lagrimas de Daniel-.
Daniel: Por favor Camila ya no digas nada, aquí el único estúpido soy yo, por creer que una amistad puede convertirse en algo mas, por pensar que viviendo solo para ti iba a hacer que tú me quisieras de otra manera, creo que mejor te llevo a tu casa, porque yo necesito estar solo. –Notablemente afectado-.
Camila: No Daniel, por favor no, primero tranquilízate, por favor perdóname eres la única persona a la cual no quisiera lastimar nunca, y es lo único que hago, lastimarte, por favor perdóname –Lo abraza-.

El abrazo duro al menos 5 minutos en los cuales Camila y Daniel lloraron y ambos pensaban como seria su vida si ella pudiera olvidar el pasado y entregarse por completo al mejor hombre del mundo, al hombre que había dado todo por ella sin condiciones, de repente Daniel se soltó y camino de nuevo a la mesa, pidió la cuenta al mesero y le dijo a Camila que ahora si ya era tiempo de irse.

Durante todo el camino Daniel no menciono ni una sola palabra ni dirigió al menos una mirada a Camila, tal situación era incomoda para ambos, pero para Camila era doloroso, por primera vez sentía que estaba perdiendo a la persona más importante de su vida, sentía un vacio en el corazón, un dolor profundo que le hacía saber que ella no podía vivir sin Daniel. De repente el auto paro, Daniel le dijo a Camila que ya habían llegado a su casa, ella ni siquiera se había dado cuenta debido a que estaba pensando que hacer para que Daniel la perdonara.

Daniel: Bueno, pues ya estás en tu casa, ahora si puedo irme tranquilo porque te dejo segura, que descanses y mañana nos vemos en el trabajo –Agacha la cabeza y se aleja-.
Camila: -Lo toma de la mano y lo atrae hacia ella- No Daniel, por favor no te vayas así, dime que hago para que me perdones, dime como le hago para que todo sea como antes de esa platica, yo no quiero sentirte distante, se que yo tengo la culpa pero por favor no me castigues con tu indiferencia –llorando-.
Daniel: No llores Camila, sabes que es lo único que no soporto, por favor no llores y no te preocupes por mí, yo estaré bien, lo único que necesito es tiempo, veras que mañana que nos veamos en el trabajo yo seré el mismo de siempre, seré el mismo estúpido enamorado de mi mejor amiga –suspira- Ahora entra a tu casa, -Le da un beso en la frente y sube a su auto- Anda, entra, quiero irme tranquilo sabiendo que estas dentro.

Camila entra a su casa y ve por la ventana como Daniel se va, no pudo evitar seguir sintiéndose mal por haber lastimado a su mejor amigo, durante toda la noche pensó que sería lo correcto, que debía hacer para que Daniel no se alejara de ella, ya que sabía perfectamente que mas allá de lo que había pasado con Luis, y que ella tenía que aprender a vivir sin él, con Daniel sería distinto, ella no podía imaginarse ni por un momento lo que sería su vida si Daniel no estuviera, eso sí sería algo realmente insoportable.
Al día siguiente Camila parecía tener sus ideas “perfectamente” claras, había tomado una decisión respecto a Daniel y estaba decidida a comunicárselo ese mismo día a la hora de la comida, salió de su casa, subió a su auto y manejo hasta la empresa, justo cuando iba llegando al estacionamiento Daniel bajaba de su coche, se apresuro a estacionar el suyo y así poder alcanzar a Daniel.

Camila: Daniel –Lo abrazo como si no quisiera soltarlo nunca-.
Daniel: -Correspondiendo al abrazo- No hay mejor forma de empezar mis días, tus abrazos son una caricia a mi corazón siempre –La mira- Hola Camila. –Sonríe-.
Camila: ¿Cómo estás?, ¿Dormiste bien?
Daniel: Estoy bien, no te preocupes tanto por mi –Le sonríe_, no creo merecer tantas atenciones, anda entremos a la empresa.
Camila: Si entremos, pero no vuelvas a decir que no mereces mis atenciones, tu mereces lo mejor del mundo, porque eres el mejor ser humano del mundo –Lo toma del brazo y caminan-. Por cierto, quiero que comamos juntos, necesito decirte algo.
Daniel: Ay Camila, siempre comemos juntos –Carcajada-, pero sí, claro y si necesitas decirme algo con más razón comeremos.
Camila: Bueno, por lo menos tu sentido del humor está intacto –Lo golpea despacio en el brazo-.

Su mañana fue ajetreada, eran los nuevos así que cargarles la mano era parte de la novatada como en cualquier trabajo, Camila estaba ansiosa de que la hora de la comida llegara, sabía que de las palabras que ella diría esa tarde dependía su cercanía con Daniel, por su parte Daniel estaba un poco curioso ante la propuesta de Camila, pero sabía que nada podría ser peor a lo de la noche anterior, así que decidió dejar que pasara lo dios quisiera.
La tarde se hizo presente, Camila de inmediato tomo de la mano a Daniel y lo llevo a un restaurant cerca de la empresa, se sentaron y Camila se quedo mirando a Daniel fijamente.

Daniel: Ahora si ya me estas preocupando, pues ¿Qué te traes?, ósea eres rara por naturaleza –se ríe- pero hoy estas exagerando querida amiga, ¿Qué te sucede?
Camila: Ya Daniel que esto es serio, muy serio –Toma aire-, quiero que lo intentemos.
Daniel: -Se atraganta con un bocadillo que degustaba- ¿Qué dijiste?
Camila: Ahora eres sordo, que quiero que lo intentemos, que quiero olvidar mi pasado, quiero aprender a amarte como tú lo mereces.
Daniel: Pero Camila, apenas ayer estabas emocionada por creer que Luis aun te quería, ayer mataste todas mis esperanzas respecto a conquistarte, como es que ahora me pides eso, no entiendo nada Camila, NADA –La mira-.
Camila: Ya que se ahora no entiendes, pero con el tiempo lo harás, no es una decisión precipitada porque lo he pensado mucho, y está decidido quiero comenzar a salir contigo en un plan de más que amigos, no te estoy pidiendo que seamos novios, solo estoy abriendo la posibilidad de vernos de otra manera, a menos que tu ya no quieras, yo estoy dispuesta a intentarlo.
Daniel: Pero como crees que no voy a querer, es lo único que he querido desde que te conocí, pero no quiero que te sientas presionada porque pienses que me vas a perder, yo nunca me voy a ir de tu lado, siempre estaré contigo cuando me necesites, así que si te estás sacrificando por eso, por favor no lo hagas.
Camila: Pero como crees que estar contigo va a ser un sacrificio, para nada Daniel, yo no me estoy sacrificando al contrario para mí es un placer estar a tu lado y sería un honor que tú me dieras la oportunidad de tratar de hacerte feliz, sé que no será fácil porque tú conoces mejor que nadie mis sentimientos pero nada perdemos intentándolo, es una buena oportunidad para abrirme a nuevas cosas y dejar que tú me conquistes –Lo mira con ternura-.

Daniel no daba crédito a lo que estaba escuchando, eran las palabras que desde hace mucho el deseaba escuchar de boca de Camila, pero sabía que por un lado ella lo hacía por el miedo de perder a su mejor amigo, por un momento pensó rechazar su propuesta y decirle que sería mejor que todo siguiera como antes, ya que el sabia que lo de Luis estaba reciente y que Camila lo amaba como el primer día, sin embargo, la vida por fin le estaba recompensando un poco de lo mucho que él había hecho por Camila, de repente sus ojos se iluminaron, miro fijamente a Camila la tomo del rostro y…

Daniel: Camila yo no sé qué tan conveniente sea, no sé si me vaya  lastimar, no sé si funcione, no se cuales sean los verdaderos motivos por los que estés haciendo esto, aunque me los imagino, pero, si, si acepto, si quiero salir contigo en otro plan, quiero hacerte feliz, quiero hacerte saber cada día lo importante que eres para mi, quiero conquistarte poco a poco, quiero que me llegues a amar tanto como yo te amo a ti. –Notablemente entusiasmado-.
Camila: -Suspiro y lo miro como nunca antes- Tu no necesitas demostrarme nada, porque yo lo sé, se cuanto me quieres y por eso quiero intentarlo, quiero estar con la persona que se que me valorara y que jamás me fallara, no te estoy dando una oportunidad a ti, me estoy dando la oportunidad yo misma de estar con alguien maravilloso, gracias Daniel, gracias por aceptarme.
Camila: Ay Camila, no digas eso, no me des las gracias, gracias a ti por aceptar que haga mi labor de conquista, gracias por permitirme estar en tu vida como algo mas, eres increíble –Se acerca lentamente a ella- te juro que no te vas a arrepentir –Le da un tierno beso-.

Camila respondió al beso, pero no como lo había hecho las dos veces anteriores, este beso era distinto, era el sello de una promesa, una promesa que ella trataría de cumplir a cualquier costo, lo tomo de la nuca y movía su cabeza al ritmo que Daniel quería, el beso se intensifico, Daniel dejo de besar los labios de Camila para besar su frente, sus mejillas, su nariz y regresar a sus labios para cerrar con broche de oro el momento.
A partir de ese momento Daniel se convirtió en el hombre más feliz del mundo, aunque no eran novios y solo lo estaban intentando el estaba seguro que tenía todas las armas para hacerla feliz y que ella finalmente aceptara tener una relación formal con él.
Los días pasaban y Daniel tenia para Camila una sorpresa distinta todos los días, Camila no dejaba de sorprenderse no le cabía en la cabeza que existiera un ser tan extraordinario que fuera capaz de sorprenderla a cada instante, no entendía porque ella era merecedora de tenerlo a su lado, pero lo que menos comprendía es como a pesar de todo, ella no lograba verlo de otra manera y no lograba sacar de sus pensamientos a Luis.

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