Karla hizo un ruido con la boca para que ambos notaran su presencia,
Camila se levanto rápidamente y Daniel lo hizo también y de inmediato dio
explicaciones a Karla.
Daniel: Karla lo siento mucho, discúlpame, bueno ya no sé qué decirte.
Karla: Bueno, quizás podrías presentarme a la chica –déspota-
Daniel: Si claro, ella es Camila, mi novia, ya te había hablado de
ella, ¿recuerdas?
Karla: Aaa’h claro, tu mejor amiga no, pero recuerdo que me habías
dicho que no eran una pareja.
Camila: Mucho gusto Karla –la mira fijamente- veo que sabes mucho, pero
bueno, a partir de anoche somos una pareja.
Karla: A pues muy bien, -ignorando a Camila- Daniel aquí te dejo estos
papeles, necesito que los leas y me des tu punto de vista, con permiso –sale-
Camila: Muy amable tu jefa.
Daniel: ¿estás celosa?, si verdad, estabas celosa desde el día que la
viste entrar a mi oficina, yo lo sé –ríe-
Camila: No le encuentro el chiste Daniel Díaz, mejor te espero en la
cafetería –se aleja-
Daniel: -La toma de la mano- Llevamos un día de novios mi amor, no vamos
a pelear, además era una broma, Karla es un poco difícil de carácter pero
tendrá que acostumbrarse a tu presencia, porque así será siempre, te amo mi
amor –la abraza y la besa-
Camila: Mmm, yo también te amo, pero tienes que trabajar, y creo que te
distraigo un poquito –se ríe- te espero en la cafetería sentadita sale, te amo
mi amor, te amo mucho –lo besa-
Daniel se apuro a terminar con su trabajo, después de hacerlo se
dirigió a la oficina de Karla para entregarle el reporte del día, y hablar con
ella sobre los documento que le había llevado, la actitud de Karla era
distante, pero Daniel estaba tan feliz que no le dio mayor importancia, después
de estar un rato con ella, le dijo que si era todo se retiraba, a lo que Karla
respondió que sí con un movimiento de cabeza, el salió rápidamente, recogió sus
cosas y bajo a la cafetería.
Camila estaba con sus codos recargados en una de las mesas y con
su cabeza agachada, realmente está muy aburrida, Daniel se sintió un poco mal y
se acerco, puso sus manos en los ojos de Camila…
Daniel: ¿Quién soy?
Camila: A ver, tomando en cuenta que estoy en un país donde no conozco
a nadie y donde no tienen la costumbre de poner sus manos en los ojos de las
personas y preguntar ¿Quién soy?, no hay de otra tienes que ser el amor de mi
vida.
Daniel: -ríe- muy convincentes tus argumento mi amor, la toma de la
mano y la levanta de la silla, ¿quieres que nos vayamos ya?
Camila: Pero por favor, huyamos de aquí mi amor, vámonos –ríe-
Daniel llevo a Camila a un restaurant cerca de su departamento,
el momento era perfecto, eran la típica pareja enamorada, se besaban, se
acariciaban, se daban de comer, platicaban de todo y de nada, y reían sin un
motivo, estuvieron ahí cerca de dos horas y media, hasta que Camila comenzó a
dar señales de sueño…
Daniel: ¿tienes sueño mi vida?
Camila: Creo que no me acostumbrare a este horario –ríe- si tengo mucho
sueño mi amor, te importa mucho si nos vamos ya.
Daniel: Por supuesto que no mi amor, pediré la cuenta y nos vamos a
dormir.
El restaurant estaba muy cerca del departamento de Daniel, así
que el camino fue corto, llegaron y de inmediato Camila se cambio, se puso su
pijama y llamo a Daniel con la mano.
Camila: Vente a dormir conmigo mi amor, o ¿tú no tienes sueño?
Daniel: Si, si mi vida, ya voy –se quedo parado mirándola-
Camila: ¿Qué?, ¿Qué me ves?
Daniel: Eres hermosa, eres perfecta mi amor, aun me cuesta trabajo
creer que estés aquí, que seas mi novia.
Camila: Ósea ¿Cómo?, después de lo que paso anoche no te quedo claro,
¿lo repetimos para que te quede claro? –sonríe-
Daniel: Yo lo repetiría encantado de la vida, pero creo que alguien
tiene sueño.
Camila: ¿Quién tiene sueño?, ¿tu? Porque yo no, ni tantito.
Daniel se acerco a la cama donde Camila ya estaba recostada,
subió lentamente tocando las piernas de Camila, quien traía puesta una sexy
bata de seda, se acomodo encima de ella y comenzó a besarla, rápidamente quito
su bata, mientras Camila desabotonaba la camisa de Daniel, rápidamente se
despojaron de sus prendas, entonces Camila comenzó a besar a Daniel
apasionadamente, Daniel hizo lo propio y el juego de amor empezó, así pasaron
gran parte de la noche y la madrugada, hasta que el cansancio los venció,
quedaron dormidos en una posición un poco extraña pero cómoda para ellos.
Así fueron los días de Camila y Daniel durante varias semanas,
el trabajaba por las mañanas y una parte de la tarde, mientras Camila salía de
compras y visitaba lugares turísticos, todos los días pasaba por Daniel a la
empresa, iban a cenar o bailar, y cuando llegaban a su departamento siempre
tenían tiempo para ellos, hacer el amor se había convertido en una bonita
rutina.
Llegó la semana ocho, lo cual significaba que Daniel había
terminado la campaña y que Camila tenía que regresar a trabajar, después del
maravilloso trabajo que Daniel realizo
las ofertas para quedarse le llovieron, entre esas ofertas por supuesto una muy
jugosa de Karla, quien a pesar de saber que Daniel tenia novia, aun le seguía
pareciendo muy atractivo y no perdía la esperanza de tener algo mas con él.
Camila: Amor, si tu quieres quedarte, por mi no te detengas, yo tengo
que regresar a México, tengo que trabajar, pero podemos seguir en contacto y
vernos cada que podamos.
Daniel: ¿Quieres que me quede?, ya te aburrí verdad –triste- era
demasiado hermoso para ser verdad.
Camila: No seas payaso, como crees que me vas a aburrir, eso no pasara jamás,
yo te amo con toda mi alma y eso no cambiara nunca, pero no quiero echar a
perder tus planes de crecimiento profesional mi amor.
Daniel: Camila, si yo estoy aquí, es porque quería olvidarte, lo cual
fue imposible, yo estoy aquí porque quería alejarme de ti, para no seguir
atosigándote y no seguir haciéndome daño, pero ahora todo es distinto, yo no
quiero estar lejos de mi país, y mucho menos lejos de ti, así que habiendo
terminado mis labores aquí, no tengo a que quedarme, me regreso a México
contigo –sonríe-
Camila: ¿Es enserio?
Daniel: Ya sé que tengo un sentido del humor bastante acido mi amor,
pero si es enserio –la abraza-
Camila: -Lo abraza fuerte- Te amo mi amor, te amo, y. ¿Cuándo nos
vamos?
Daniel: Mañana mismo mi amor, mañana en la mañana iré a dejar mi
renuncia a la empresa, hablare con Karla y de ahí nos vamos al aeropuerto para
regresar a nuestro país, para estar juntos para toda la vida –la besa-
Camila: Creo que Karla no estará muy contenta con tu decisión, pero en
fin, vamos a dormir, que mañana será un día largo, oye, te amo. –Le da un pico-
Daniel: Yo también te amo, con toda mi alma mi vida, y no me importa si
a Karla no le parece, la decisión está tomada. Anda vamos a acostarnos.
Al siguiente día, tal y como habían quedado Daniel y Camila
llegaron a la empresa, el se dirigió al despacho de Karla para notificarle su
decisión.
Daniel: Que tal Karla, solo venía a decirte que como ya termine la
campaña que me fue encomendada ya no tengo nada que hacer aquí, me regreso a
México, pero antes quería darte las gracias por todo.
Karla: Lo siento Daniel, pero tú no te puedes ir, tienes que respetar
el contrato que firmaste al llegar aquí, por lo que veo no lo leíste, pero yo
te recordare lo que decía, estas contratado para cubrir tres campañas
publicitarias y tu, solo has realizado una, así que por lo menos por 4 meses
más, tendrás que permanecer bajo mis órdenes.
Daniel no podía creer lo que estaba escuchando, no le cabía en
la cabeza que no se hubiera dado cuenta de lo que firmo en aquel momento, sus
planes se habían venido abajo, ahora solo pensaba en cómo le diría a Camila que
no regresaría con ella México después de que una noche antes la ilusiono, salió
de la oficina y se dirigió a la cafetería donde Camila lo estaba esperando con
una sonrisa.
Mientras tanto en la oficina de Karla ella pensaba en voz alta…
Karla: No puedo creer que todo me este saliendo como lo pensé, Daniel
ni siquiera se dio cuenta que el contrato no decía eso y que yo lo acomode a mi
conveniencia, ahora el tendrá que quedarse aquí, su noviecita regresara a
México y yo tendré la oportunidad de seducirlo.
Ashhhh ya el siguiente Odio a karla
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