martes, 27 de noviembre de 2012

Capitulo 20


Karla hizo un ruido con la boca para que ambos notaran su presencia, Camila se levanto rápidamente y Daniel lo hizo también y de inmediato dio explicaciones a Karla.
Daniel: Karla lo siento mucho, discúlpame, bueno ya no sé qué decirte.
Karla: Bueno, quizás podrías presentarme a la chica –déspota-
Daniel: Si claro, ella es Camila, mi novia, ya te había hablado de ella, ¿recuerdas?
Karla: Aaa’h claro, tu mejor amiga no, pero recuerdo que me habías dicho que no eran una pareja.
Camila: Mucho gusto Karla –la mira fijamente- veo que sabes mucho, pero bueno, a partir de anoche somos una pareja.
Karla: A pues muy bien, -ignorando a Camila- Daniel aquí te dejo estos papeles, necesito que los leas y me des tu punto de vista, con permiso –sale-
Camila: Muy amable tu jefa.
Daniel: ¿estás celosa?, si verdad, estabas celosa desde el día que la viste entrar a mi oficina, yo lo sé –ríe-
Camila: No le encuentro el chiste Daniel Díaz, mejor te espero en la cafetería –se aleja-
Daniel: -La toma de la mano- Llevamos un día de novios mi amor, no vamos a pelear, además era una broma, Karla es un poco difícil de carácter pero tendrá que acostumbrarse a tu presencia, porque así será siempre, te amo mi amor –la abraza y la besa-
Camila: Mmm, yo también te amo, pero tienes que trabajar, y creo que te distraigo un poquito –se ríe- te espero en la cafetería sentadita sale, te amo mi amor, te amo mucho –lo besa-
Daniel se apuro a terminar con su trabajo, después de hacerlo se dirigió a la oficina de Karla para entregarle el reporte del día, y hablar con ella sobre los documento que le había llevado, la actitud de Karla era distante, pero Daniel estaba tan feliz que no le dio mayor importancia, después de estar un rato con ella, le dijo que si era todo se retiraba, a lo que Karla respondió que sí con un movimiento de cabeza, el salió rápidamente, recogió sus cosas y bajo a la cafetería.
Camila estaba con sus codos recargados en una de las mesas y con su cabeza agachada, realmente está muy aburrida, Daniel se sintió un poco mal y se acerco, puso sus manos en los ojos de Camila…
Daniel: ¿Quién soy?
Camila: A ver, tomando en cuenta que estoy en un país donde no conozco a nadie y donde no tienen la costumbre de poner sus manos en los ojos de las personas y preguntar ¿Quién soy?, no hay de otra tienes que ser el amor de mi vida.
Daniel: -ríe- muy convincentes tus argumento mi amor, la toma de la mano y la levanta de la silla, ¿quieres que nos vayamos ya?
Camila: Pero por favor, huyamos de aquí mi amor, vámonos –ríe-
Daniel llevo a Camila a un restaurant cerca de su departamento, el momento era perfecto, eran la típica pareja enamorada, se besaban, se acariciaban, se daban de comer, platicaban de todo y de nada, y reían sin un motivo, estuvieron ahí cerca de dos horas y media, hasta que Camila comenzó a dar señales de sueño…
Daniel: ¿tienes sueño mi vida?
Camila: Creo que no me acostumbrare a este horario –ríe- si tengo mucho sueño mi amor, te importa mucho si nos vamos ya.
Daniel: Por supuesto que no mi amor, pediré la cuenta y nos vamos a dormir.
El restaurant estaba muy cerca del departamento de Daniel, así que el camino fue corto, llegaron y de inmediato Camila se cambio, se puso su pijama y llamo a Daniel con la mano.
Camila: Vente a dormir conmigo mi amor, o ¿tú no tienes sueño?
Daniel: Si, si mi vida, ya voy –se quedo parado mirándola-
Camila: ¿Qué?, ¿Qué me ves?
Daniel: Eres hermosa, eres perfecta mi amor, aun me cuesta trabajo creer que estés aquí, que seas mi novia.
Camila: Ósea ¿Cómo?, después de lo que paso anoche no te quedo claro, ¿lo repetimos para que te quede claro? –sonríe-
Daniel: Yo lo repetiría encantado de la vida, pero creo que alguien tiene sueño.
Camila: ¿Quién tiene sueño?, ¿tu? Porque yo no, ni tantito.
Daniel se acerco a la cama donde Camila ya estaba recostada, subió lentamente tocando las piernas de Camila, quien traía puesta una sexy bata de seda, se acomodo encima de ella y comenzó a besarla, rápidamente quito su bata, mientras Camila desabotonaba la camisa de Daniel, rápidamente se despojaron de sus prendas, entonces Camila comenzó a besar a Daniel apasionadamente, Daniel hizo lo propio y el juego de amor empezó, así pasaron gran parte de la noche y la madrugada, hasta que el cansancio los venció, quedaron dormidos en una posición un poco extraña pero cómoda para ellos.
Así fueron los días de Camila y Daniel durante varias semanas, el trabajaba por las mañanas y una parte de la tarde, mientras Camila salía de compras y visitaba lugares turísticos, todos los días pasaba por Daniel a la empresa, iban a cenar o bailar, y cuando llegaban a su departamento siempre tenían tiempo para ellos, hacer el amor se había convertido en una bonita rutina.
Llegó la semana ocho, lo cual significaba que Daniel había terminado la campaña y que Camila tenía que regresar a trabajar, después del maravilloso trabajo  que Daniel realizo las ofertas para quedarse le llovieron, entre esas ofertas por supuesto una muy jugosa de Karla, quien a pesar de saber que Daniel tenia novia, aun le seguía pareciendo muy atractivo y no perdía la esperanza de tener algo mas con él.
Camila: Amor, si tu quieres quedarte, por mi no te detengas, yo tengo que regresar a México, tengo que trabajar, pero podemos seguir en contacto y vernos cada que podamos.
Daniel: ¿Quieres que me quede?, ya te aburrí verdad –triste- era demasiado hermoso para ser verdad.
Camila: No seas payaso, como crees que me vas a aburrir, eso no pasara jamás, yo te amo con toda mi alma y eso no cambiara nunca, pero no quiero echar a perder tus planes de crecimiento profesional mi amor.
Daniel: Camila, si yo estoy aquí, es porque quería olvidarte, lo cual fue imposible, yo estoy aquí porque quería alejarme de ti, para no seguir atosigándote y no seguir haciéndome daño, pero ahora todo es distinto, yo no quiero estar lejos de mi país, y mucho menos lejos de ti, así que habiendo terminado mis labores aquí, no tengo a que quedarme, me regreso a México contigo –sonríe-
Camila: ¿Es enserio?
Daniel: Ya sé que tengo un sentido del humor bastante acido mi amor, pero si es enserio –la abraza-
Camila: -Lo abraza fuerte- Te amo mi amor, te amo, y. ¿Cuándo nos vamos?
Daniel: Mañana mismo mi amor, mañana en la mañana iré a dejar mi renuncia a la empresa, hablare con Karla y de ahí nos vamos al aeropuerto para regresar a nuestro país, para estar juntos para toda la vida –la besa-
Camila: Creo que Karla no estará muy contenta con tu decisión, pero en fin, vamos a dormir, que mañana será un día largo, oye, te amo. –Le da un pico-
Daniel: Yo también te amo, con toda mi alma mi vida, y no me importa si a Karla no le parece, la decisión está tomada. Anda vamos a acostarnos.
Al siguiente día, tal y como habían quedado Daniel y Camila llegaron a la empresa, el se dirigió al despacho de Karla para notificarle su decisión.
Daniel: Que tal Karla, solo venía a decirte que como ya termine la campaña que me fue encomendada ya no tengo nada que hacer aquí, me regreso a México, pero antes quería darte las gracias por todo.
Karla: Lo siento Daniel, pero tú no te puedes ir, tienes que respetar el contrato que firmaste al llegar aquí, por lo que veo no lo leíste, pero yo te recordare lo que decía, estas contratado para cubrir tres campañas publicitarias y tu, solo has realizado una, así que por lo menos por 4 meses más, tendrás que permanecer bajo mis órdenes.
Daniel no podía creer lo que estaba escuchando, no le cabía en la cabeza que no se hubiera dado cuenta de lo que firmo en aquel momento, sus planes se habían venido abajo, ahora solo pensaba en cómo le diría a Camila que no regresaría con ella México después de que una noche antes la ilusiono, salió de la oficina y se dirigió a la cafetería donde Camila lo estaba esperando con una sonrisa.
Mientras tanto en la oficina de Karla ella pensaba en voz alta…
Karla: No puedo creer que todo me este saliendo como lo pensé, Daniel ni siquiera se dio cuenta que el contrato no decía eso y que yo lo acomode a mi conveniencia, ahora el tendrá que quedarse aquí, su noviecita regresara a México y yo tendré la oportunidad de seducirlo.

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