viernes, 30 de noviembre de 2012

Capitulo 24


Camila estaba muy sorprendida ante la propuesta de Daniel, no podía creer que todo estuviera saliendo tan bien, que todo estuviera siendo tan perfecto.

Camila: Daniel, ¿es enserio?
Daniel: No mi amor, la verdad es broma –serio-
Camila: -Le pega en el brazo-
Daniel: Por supuesto que es enserio mi vida, desde que te conocí lo que más deseo estar casado contigo y formar una familia a tu lado, ¿tú no quieres?
Camila: Después de todo lo que tuve que recorrer para poder decirte que te amo, aguantar tantos días separados, como crees que podría decirte que no, claro que me quiero casar contigo mi amor, cuando tú quieras, te amo –se abalanza sobre él y lo besa-
Daniel: Te parece si hablamos de esto cuando regreses de trabajar, para planear todo con calma, si te parece eh, tampoco es a fuerza, no me vayas a pegar –ríe-
Camila: -suelta una carcajada- Ahora resulta que te maltrato, pero si me parece mi amor, cuando regrese hablamos, ahora me voy a bañar –lo besa y se levanta-

Mientras Camila se bañaba, Daniel aprovecho para llamar a Vivi…

Vivi: Hola amiga, ¿Cómo estás?
Daniel: Hola, bien, pero no soy tu amiga, soy tu amigo –ríe-
Vivi: -ríe- Ay Daniel, pensé que era Camila, a que debo el honor de tu llamada, y porque estás ahí, ¿Regresaste a México ya?
Daniel: No Vivi solo vine a hablarte del teléfono de Camila y me regreso –sarcástico- obvio regrese y te llamo porque necesito que me ayudes a preparar una sorpresa para Camila, será que podamos hablar en la tarde para ponernos de acuerdo.
Vivi: Por supuesto, espero tu llamada, que estés bien querido amigo –cuelga-

Camila salió del baño, se arreglo rápidamente, bajo con Daniel a desayunar algo ligero y como el caballero que siempre había sido Daniel la llevo a la empresa, cuando llegaron la beso hasta que se canso y regreso al departamento de Camila (cuando él se fue a España dejo el departamento que tenia).
Al llegar lo primero que hizo fue ordenar un poco sus ideas para saber qué es lo que tenía que hacer, arreglo un poco el departamento de Camila y después de un rato llamo a Vivi… Le explico que le había pedido a Camila que se casara con él, pero que fue muy rápido y no había podido pedírselo como Camila se merecía, le pidió que le llamara  a la empresa y la citara en un parque para platicar, en fin, le explico todo lo que tenía que hacer, por supuesto, Vivi accedió de inmediato.
Casi llegaba la hora de salida de Camila cuando su celular sonó…

Camila: Amiga, que bueno que me llamas, ¿Cómo estás?
Vivi: Hola amiga, pues no muy bien, justo por eso te llamo, será que nos podemos ver ahorita que salgas de la empresa, paso por ti y vamos a caminar, tengo que platicarte muchas cosas.
Camila: -Se quedo pensando todo lo que Vivi le había ayudado- Amiga, por supuesto que sí, yo también tengo algo que contarte, así que aquí te espero, te quiero. –cuelgan-

Camila llamo a Daniel para explicarle lo de Vivi, y decirle que llegaría un poco más tarde a casa, pero que no se preocupara, Daniel accedió rápidamente, finalmente era su plan.
Vivi llego a la empresa y espero a Camila en la entrada hasta que esta salió, le dijo que prefería no hablar hasta que no llegaran a un lugar donde pudieran platicar sin interrupciones, de repente el auto de Vivi se detuvo en un parque iluminado de la cuidad, que para esa hora estaba solido. Ambas bajaron del auto y se sentaron sobre una banca.

Camila: Ahora si amiga, dime que te sucede, estas bien misteriosa desde que pasaste por mí, ¿Qué te paso?
Vivi: Ay amiga, la verdad no me pasó nada, te traje aquí porque quiero mostrarte una cosa, mira –señala hacia enfrente- pon atención.

Camila no podía creer lo que sus ojos miraban, era su Daniel enfundado en un traje de seda color gris, tan guapo como siempre pero rodeado por miles de ramos de rosas rojas, a la par de estos el mismo número de letreros llenos de palabras de amor que le hacían saber a Camila cuanto el la amaba; Vivi aprovecho a irse para no interrumpir el momento, justo cuando Camila se levanto de la banca e iba caminando hacia Daniel una cortinilla de fuegos artificiales la detuvieron, al finalizar tan impresionante espectáculo lleno de colores que Camila observaba con atención, volvió a fijar su mirada a donde se encontraba Daniel, pero ahora ya no estaba el, solo estaba un enorme espectacular lleno de colores que enmarcaban la frase “¿Te quieres casar conmigo?”, de inmediato Daniel aprecio detrás de Camila con el anillo que sellaría su compromiso para siempre, Camila al sentir la presencia de Daniel detrás de ella volteo enseguida, entonces Daniel se arrodillo frente a ella y le repitió la frase con todo el amor y la ternura del mundo, Camila se agacho hasta quedar a la altura de Daniel arrodillado, tomo su cara entre sus manos y con un suave beso le dio el sí definitivo. Entonces Daniel se levanto junto con Camila, voltearon hacia donde estaban loas flores y le coloco el anillo repitiéndole  una y otra vez cuanto la amaba, y le prometió estar siempre con ella, siempre a su lado y siempre felices.
Camila y Daniel estuvieron sentados en la banca por un rato mas, observando las flores y los letreros que Daniel había preparado para esa noche mágica, pero entrada la madrugada comenzó a hacer mucho frio así que Daniel metió todos y cada uno de los ramos en su camioneta, igual que los letreros, recogió y tiro toda la basura que había generado, tomo de la mano a Camila, subieron a la camioneta y partieron rumbo al departamento de ella.
Su noche no termino ahí, al llegar al departamento y como era de esperarse cerraron con broche de oro al entregarse mutuamente con el amor que siempre había caracterizado su relación, las caricias y besos eran sublimes, cada movimiento de Daniel le reafirmaba a Camila cuanto la amaba y que su manera de entregarse a ella siempre era con la misma intensidad y con la misma pasión que la primera vez.

Al siguiente día Camila amaneció en brazos de Daniel y con una hermosa argolla en su dedo, miro a Daniel y ni por un momento dudo en despertarlo a besos…

Daniel: Amo que me despiertes de esa manera, Hola mi amor.
Camila: Hola –lo sigue besando- yo también amo despertarte así, y como siempre me toca a mi romper el momento –ríe- pero alguien tiene que trabajar mi vida.
Daniel: Ay que chistosita, pero que crees, esta vez no iras sola, ayer por la tarde llame a la empresa para pedir una cita, a ver si me dan chance de regresar –la mira emocionado-
Camila: Si ya decía yo que aparte de tener al hombre más hermoso del mundo, tengo al más inteligente, me parece perfecto mi amor, entonces vamos a apurarnos para no llegar tarde, y ojala te digan que si, y de una vez te quedes trabajando conmigo.

Ambos realizaron la rutina mañanera rápidamente, cuando llegaron a la empresa Camila subió a su oficina no sin antes darle un beso a Daniel para que tuviera buena suerte, el por su parte se dirigió a la oficina del jefe… Ambos estuvieron ahí por largo rato, hablaron mucho y llegaron a un acuerdo, Daniel se dirigió a la oficina de Camila para comunicarle que había pasado…

Daniel: -Tocando- Amor, ¿se puede?
Camila: Por supuesto mi vida pásale, cuéntame como te fue, que te dijo el licenciado.
Daniel: Híjole, ¿Qué crees? –raro-
Camila: ¿Qué?, Daniel ya no me tengas así, dime que te dijo.
Daniel: Que me vas a tener que soportar de tiempo completo, porque la oficina de aquí al lado vuelve a ser mía desde hoy –la abraza y la besa-
Camila: -Grita de emoción- Aaa`h mi vida que alegría, me va a encantar tenerte de tiempo completo, te amo.
Durante varias semanas la vida de Camila y Daniel fue perfecta, a diferencia de varias parejas a las que les cuesta trabajo estar todo el día juntos, ellos estaban felices, siempre habían sido inseparables y ahora que eran una pareja no tenía porque ser distinto, de vez en cuando tenían diferencias laborales como compañeros de trabajo que eran pero nada que unos cuentos besos no pudiera solucionar, ambos consideraban que después del tiempo compartido en el departamento de Camila y habiendo visto que si funcionaban viviendo juntos era hora de fijar la fecha para la boda.

jueves, 29 de noviembre de 2012

Capitulo 23


Y ahí estaba ella, tan hermosa como siempre perdida en su quinto sueño, al principio Daniel no quería despertarla, se veía como un ángel, tan tranquila… tan en paz. Fue entonces cuando decidió abrazarla para así dormir abrazaditos.

Camila: -asustada y volteando rápidamente- ¿Qui… quién eres?
Daniel: Soy tu conciencia muajajaja.
Camila: ¿Daniel? –Emocionada-
Daniel: Of course my horse.
Camila: ¿Qué haces en mis sueños? –Adormilada-
Daniel: Aquí paseándome…
Camila: Ni en mis sueños cambias, igual ya me tengo que acostumbrar, esto de soñar contigo todas las noches ya no me debería de preocupar.

Daniel al oír esto se sintió lo que le sigue de feliz, lo que siempre había soñado se estaba haciendo realidad. La noche pasó así, tranquila, en paz, Daniel abrazando a Camila por la espalda con sus brazototes. Hasta que por fin amaneció y Camila fue la primera en despertar…

Camila: -sintiendo un brazo- Heeeeeey.
Daniel: -dormido- ¿Qué? Cinco minutos más.
Camila: ¿Daniel? ¿Qué haces aquí? No me digas que sigo soñando.
Daniel: En realidad nunca lo estuviste haciendo. –Tallándose los ojos-
Camila: -cayéndole el veinte- ¡DAAAAAANIEEEL! –Abrazándolo con todas sus fuerzas- Es que… no lo puedo creer.
Daniel: Pues créelo porque aquí estoy. –Correspondiendo al abrazo-
Camila: Pero, ¿qué haces aquí? ¿Cómo entraste?
Daniel: Eso es lo que menos importa, cosas de un hombre enamorado, ya sabes…
Camila: Ay Daniel. –besándolo-
Daniel: -sonriendo mientras la besa- Ay Camila, cuánto extrañaba tenerte así, tan cerquita de mi.
Camila: No eres el único enamorado, ¿eh? Digo, que no se te olvide mi amorcito.
Daniel: Ay si, ay si, soy Camila y estoy bien enamorada del hombre más perfecto del mundo, ay si.
Camila: Qué modesto eres caray.
Daniel: Sabes que es broma, yo soy el más afortunado de tenerte aquí, en mis brazos –apretándola-
Camila: Brazotototes –susurrando y viendo sus brazos-
Daniel: Y de tener tu hermosa cara aquí, en frente de la mía. –Besando su frente- y de tener tus labios en los míos –besándola- en fin, soy el hombre más feliz del mundo.
Camila: ¿Ah si? Pues yo soy más afortunada que tu al tener tu presencia cerca de mí, al tener al hombre más detallista, hermoso, guapo, generoso, noble…
Daniel: -interrumpiéndola con un beso- Ya, ya Camila, sí sigues diciendo mis virtudes no te va a alcanzar el tiempo.
Camila: Ay –riendo- “No te va a alcanzar el tiempo”… tiempo, ¡TIEMPO! ¡¿Qué hora es?! –Viendo su reloj- ¡Santa madre de atocha! Es tardísimo, ¡me tengo que bañar!
Daniel: -haciendo pucherito- No, no. –Abrazándola con fuerza- No vayas a trabajar.
Camila: ¿Cómo que no? Mi amor, estuve 8 semanas fuera, no puedo ser tan encajosa como para faltar más.
Daniel: Tienes razón mi vida, lo entiendo –resignado- ¿Oye? Dijiste que quieres, tienes, debes bañarte, ¿no? Pues yo la verdad no tengo nada interesante que hacer a estas horas de la mañana, me preguntaba si de pura casualidad… ¿necesitarías ayuda? Quiero hacer mi obra de caridad del día, ya sabes… “El más generoso” también me dicen. –con mirada pícara-
Camila: No Daniel, te conozco y si me “ayudas” tardaremos años, AÑOS en salir de esa regadera, prefiero bañarme yo sola –resistiéndose-
Daniel: ¿Segura? Hmmm, bueno, ya me bañare solo. –Quitándose la playera-
Camila: -agachando la cabeza- No, Daniel. No me vas a intimidar –haciéndose la fuerte- Es más, ya me voy a bañar. –Levantándose de la cama y dirigiéndose al baño mientras se tapa los ojos-
Daniel: ¡Ash Camila! Odio que seas tan responsable para unas cosas e irresponsable para otras.
Camila: -abriendo tantito la puerta del baño y asomando la cabeza- ¿Por qué lo dices? –extrañada-
Daniel: Porque como mercadologa si cumples: Tengo que ir a trabajar, ya es tardísimo, tengo que hacer esto, tengo que hacer lo otro... –imitándola-
Camila: Ajá –confundida- ¿Y?
Daniel: Acabo de regresar de España, estuvimos mucho tiempo sin vernos, estuve todas las noches pensando en ti y cuando por fin nos vemos ¿qué haces? “tengo que meterme a bañar” –gracioso-
Camila: -riendo- No, no, no, de verdad Daniel, aparte de ser generoso y con todas las virtudes del mundo eres el rey del drama.
Daniel: -riendo- Ya, ya, está bien, métete a bañar.

El día paso normal, cada que Camila tenía tiempo libre le marcaba a Daniel para ver cómo estaba y para recordarle que lo amaba muchísimo, Daniel por su parte se pasaba recordándole lo perfecta que era para él y cuánto la había extrañado. Camila se sentía culpable, Daniel tenía razón, tanto tiempo si verse para que cuando por fin estuvieron otra vez juntos ella tuviera que hacer deberes, así que planeo como hacerlo sentir mejor…
Cuando Camila llego a su departamento vio a Daniel sentado viendo la televisión.

Camila: -caminando hacia el- Uffff, qué día.
Daniel: -abriendo sus brazos para abrazarla- ¿Cómo te fue mi amor? –Le da un pico-
Camila: Bien… -sentándose en sus piernas- ¿Sabes qué fue lo peor de mi día?
Daniel: No se me ocurre… ¿qué fue?
Camila: -seductora- El no haber aceptado tu oferta de que me ayudaras a bañar…
Daniel: ¿Ah sí? ¿Por qué? –indiferente-
Camila: Pues… -pensativa- Es que me he sentido medio sucia, ya sabes, una que no se talla bien, ¿me ayudarías en este momento?
Daniel: No sé, qué tal si te duermes tarde por lo sucia que estás… ¿Y tu trabajo? –haciéndose el difícil-
Camila: No creo que nos tardemos mucho, pero si lo hiciéramos pues ni modo, todo sea por la higiene de uno, ¿no? –Quitándose la blusa- ¿Entonces? ¿Me ayudarás?
Daniel: Tenemos que hacer un chequeo rápido ahorita para no tardarnos en buscar las partes sucias de tu cuerpo mientras te ayude…
Camila: Lo que digas, ¿qué tengo que hacer?
Daniel: a ver, a ver… -mirándola- Date una vuelta, mmh, ok, ya vi las partes sucias del tórax hacia arriba, ¿me podrías dejar ver tus piernas? Esas han de estar peor.
Camila: Cómo digas… -quitándose el pantalón-
Daniel: Creo que ya vi suficiente, es hora de que subamos a la recamara, entremos al baño y te ayude a bañar mi vida –se levantan y caminan-

Al llegar al baño ninguno pudo aguantar más, de inmediato empezaron los intensos besos y las caricias provocativas, Camila ya se encontraba semidesnuda, pero Daniel no, así que de inmediato Camila comenzó a desabotonarle la camisa, beso su pecho suavemente mientras bajaba poco a poco para poder quitarle el pantalón a Daniel mas fácilmente
Por su parte Daniel desabrochaba el brasier de Camila para bajar lenta y cuidadosamente a sus pechos y besarlos con pasión, las caricias y besos siguieron hasta que ambos se despojaron de todas sus prendas, entonces Daniel empujo a Camila suavemente hasta la regadera, ya estando dentro, la abrió, el agua estaba tibia, perfecta para que Camila y Daniel pudieran disfrutar de tan maravilloso momento, el agua recorría sus cuerpos y ellos ante la sensación se dejaban llevar, se besaron hasta que se casaron, lenta pero apasionadamente consumaron su acto de amor, entre agua, espuma y sus besos el momento se hizo inolvidable, cuando ambos terminaron de “bañarse”, Daniel tomo una bata de Camila que está colgada y se la puso encima, el tomo una toalla y la enredo en su cintura, salieron solo para seguir besándose y acariciándose en la comodidad de la cama de Camila, así pasaron toda la noche y parte de la madrugada.

Aun cuando se había quedado dormidos muy tarde, despertaron muy temprano, más temprano de lo que Camila solía despertar para ir a trabajar, ambos se miraron un buen rato, hasta que Daniel rompió el silencio.

Daniel: Buenos días mis amor –la besa-
Camila: ¿Buenos? Buenísimos –ríe- así quiero despertar siempre Daniel, contigo a mi lado y con esta sensación en mi cuerpo de haber estado contigo, te amo.
Daniel: Y yo a tu lado mi amor, y también te amo –sonríe- pero eso es muy fácil, casémonos.
Camila: -Sorprendida- ¿Qué dijiste?
Daniel: Que también quiero despertar contigo siempre…
Camila: Aja ¿Qué más?
Daniel: Que también te amo –se ríe-
Camila: Daniel YA!!!
Daniel: Lo que escuchaste mi amor, que me quiero casar contigo, me quiero casar lo antes posible, no veo el motivo para esperar o ¿tu si?...

miércoles, 28 de noviembre de 2012

Capitulo 22


Llegaron al aeropuerto y esperaron por un rato sentados en la sala de espera, todo el rato estuvieron abrazados, hasta que el vuelo de Camila fue anunciado…
Camila: Bueno, pues es hora de irme, estaremos en contacto, no olvides que te amo mucho mi amor –se acerca-
Daniel: Todos los días te llamare mi vida, cuídate mucho, llámame cuando llegues, no importa la hora, te amo Camila, te amo con mi vida –la besa-
Camila: -Se separa y lo abraza con todas sus fuerzas- Ya me voy, porque si me quedo un ratito mas no podre hacerlo, te amo mi amor, mi Daniel –se aleja-
Daniel: -Grita- Yo te amo más!!!!
Camila entro a la sala para poder abordar su vuelo, Daniel se quedo ahí hasta que la perdió con la mirada, el estaba realmente triste, pero sabía que Camila tenía que regresar y el tenia que respetar su contrato, ahora lo único que le daría ánimos para estar en España es que al terminar su contrato regresaría a su país con la mujer de su vida.
Daniel se fue a la empresa para empezar a trabajar, al llegar lo primero que hizo fue reportarse con Karla, era la costumbre, así que no le quedaba de otra.
Daniel: -Toca la puerta y entra- Que tal Karla, ya estoy aquí para que me digas por donde empiezo.
Karla: Que tal Dani, me alegra que estés por aquí –coqueta- pero te ves triste, ¿te paso algo?, a ya se, se fue la tipa con la que vivías últimamente no –irónica-
Daniel: -molesto-Te voy a suplicar que te refieras a ella con respeto, no es una tipa, es la mujer que amo, y sí, estoy triste porque gracias al estúpido contrato estaremos separados 4 meses, pero nuestro amor es tan grande que soportara la distancia, ahora si me disculpas voy a mi oficina –sale-
Karla: -hablando sola- Esa tristeza te durara poco Danielito, de eso me encargo yo.
Durante el día Daniel recibió órdenes para una nueva campaña, que por supuesto ya no era su obligación ya que el supuesto contrato era una trampa de Karla, pero aun así al no saber nada tenía que trabajar, durante su trabajo Karla se apareció al menos unas 6 veces por su oficina, algunas veces le daba instrucciones, algunas otras solo aprovechaba para insinuarse e invitarlo a lugares a lo que Daniel se negó rotundamente, la jornada por fin termino, Daniel entrego su reporte diario a Karla y salió rápidamente de la empresa hacia su departamento, lo único que quería era escuchar la voz de Camila cuando esta le llamara para decirle como había llegado, aun pasaron un par de horas más para que Camila le llamara, pero por fin, la llamada llegó…
Daniel: Hola mi vida!!!! –Feliz- apenas han pasado algunas horas y ya te extraño tanto o más que cuando me vine a España, ¿Cómo llegaste?
Camila: Hola mi amor, yo también te extraño a ti, mucho, llegue bien, mi vuelo estuvo muy tranquilo, justo ahorita voy a salir a cenar y luego regresare a mi casa a dormir, para mañana regresar a trabajar.
Daniel: ¿A cenar?, ¿con quién?, ya me escuche muy celoso verdad, perdón.
Camila: Lo normal mi amor –ríe- voy a salir con Vivi, quedamos que cuando regresara de España nos veríamos para contarle como me había ido, y estás de acuerdo que tengo muchas cosas hermosas que contarle, entonces saldré con ella, pero no pienso tardar, estoy cansada.
Daniel: Aaa’h que bien, salúdamela mucho, y dile que no te desvele –ríe- ay mi vida te quiero conmigo ya –nostálgico-
Camila: Se lo diré, y yo conmigo mi amor, pero como tú dices, los meses pasaran pronto, ya verás que en menos de lo que piensas estaremos juntos de nuevo, y mi amor, no quisiera pero tengo que colgar, debo arreglarme para salir a cenar con Vivi.
Daniel: Si mi amor, yo tampoco quisiera colgar, pero acá es tarde –ríe- y tengo sueño, hoy mi día estuvo muy pesado, no olvides que te amo con toda mi alma, y lo que más deseo es terminar mi trabajo aquí para poder estar contigo, para siempre, PARA SIEMPRE –enfatiza-
Camila: -Sonríe- También es lo que yo mas deseo mi amor, te amo mi vida, te amo, te amo, te amo, ahora te dejo que descanses guapo, no olvides que prometiste llamarme temprano, así que esperare tu llama, muchos besos precioso, adiós. –Cuelga-
Daniel se durmió inmediatamente después de que hablo con Camila, el aroma de Camila aun permanecía en la cama, así que sentirla cerca estaba resultando fácil.
Por su lado Camila, salió de su casa al café que siempre frecuentaba, al llegar Vivi ya estaba esperándola, al verla, se levanto de la silla y abrió sus brazos para recibir a su amiga.
Vivi: Amigaaaaa!!!! Que gusto verte –la abraza- pero más gusto verte tan contenta, por lo que veo las cosas con Daniel salieron bien, ¿no es así?
Camila: Hola Vivi, -se sientan- si, las coas salieron de maravilla, Daniel y yo ahora somos novios y estamos muy felices, estas semanas juntos han sido increíbles, solo que Daniel tuvo que quedarse en España por más tiempo, tiene un contrato que cumplir, pero en cuanto termine regresara y estaremos juntos para siempre –enamorada-
Vivi: Bueno, pero lo importante es que ya están juntos, y que se aman, ese amor lo soportara todo, ya veras, me hace muy feliz verte feliz –ríe- ya era justo.
La cena de Vivi y Camila transcurrió entre risas, chistes y pláticas de sus vidas, cuando se hizo tarde Camila se fue hacia su casa para poder dormir y así regresar son ganas a la empresa.
Después de dos semanas Daniel no había tenido más trabajo lo cual le parecía extraño pues se suponía que estaba ahí para realizar dos campañas, y que a la empresa le urgía, fue hacían el despacho de Karla para preguntarle qué pasaba pero al llegar se dio cuenta que ella no estaba ahí así que como a él le gustaba aclarar las cosas en el momento se dirigió a la oficina del Sr. Sánchez, dueño de la empresa.
Daniel: -toca y entra- Sr. Sánchez buenas tardes, quería hacerle una consulta, ¿Sera que tiene tiempo?
Sr. Sánchez: Que tal Daniel, por supuesto que si, por favor siéntate, dime que se te ofrece –amable-
Daniel: Pues mire, según Karla, a mi me contrataron por 4 meses más para cubrir dos campañas publicitarias mas, pero la verdad es que desde hace varios días no hago nada, no recibo instrucciones y se me hace extraño, quería saber si usted sabía algo al respecto.
Sr. Sánchez: -intrigado- Bueno Daniel, yo lo único que sé es que tu contrato fue por una campaña, si tú querías quedarte por más tiempo ya era tu decisión pero no estás obligado, lo que creo es que Karla confundió tu contrato, porque tú no tienes nada que te ate a quedarte, así que si quieres irte puedes hacerlo libremente –sonríe- solo notifícale a Karla tu decisión.
Daniel: -Extrañado- Si, seguro fue una confusión, pero gracias por sacarme de la duda licenciado, y aprovecho para despedirme, mi decisión está tomada, regreso a México de inmediato, le gradezco mucho todas sus atenciones y el que me haya tomado en cuenta para una campaña tan importante –estrechan sus manos y sale-

Daniel salió de la oficina del licenciado y mientras bajaba las escaleras ato cabos, se dio cuenta que Karla lo había hecho porque deseaba tener algo mas con él, realmente estaba muy molesto, pues por su berrinche había arruinado los planes que Daniel tenia con Camila, justo cuando llegaba a su oficina se dio cuenta que Karla ya había regresado, así que se dirigió a su despacho.
Daniel: -Entro sin tocar- No puedo creer hasta donde llegan tus berrinches, como te atreviste a inventar un contrato para retenerme aquí y evitar que me fuera con mi novia, de todas maneras de nada te hubiera servido, tu podrás ser una mujer muy bonita, pero Camila es perfecta, jamás me fijaría en nadie más, solo quería notificarte que me largo, no tengo nada más que hacer aquí.
Karla: -Sorprendida- Así que ya lo sabes, pues si –cínica- yo invente todo, no puedo creer que estés enamorado de una tipa así, a mi me gustas y te quiero para mí, pero creo que eres demasiado imbécil, los hombres que se enamoran se vuelven unos peleles, así que me alegra que te vayas, me quitaras tentaciones que no podre tener.
Daniel: Pues en ese caso, soy el pelele más feliz del mundo, ahora si me disculpas, que estés bien, adiós.
Daniel se dirigió a su oficina, recogió todas sus pertenencias, se despidió de sus compañeros y salió de inmediato a su departamento, empaco y reservo su boleto a México, que salía más o menos en 4 horas, pensó en llamar a Camila para avisarle, pero decisión que sería mejor darle la sorpresa.
Justo cuando habían pasado dos horas en las que dejo arreglada la situación del departamento, salió de él y tomo un taxi para el aeropuerto, espero por hora y media más hasta que lo llamaron para abordar, como las reglas lo dicen, al subir al avión apago su celular.
Camila por su parte llamo a Daniel miles de veces durante todo el día, pero él jamás respondió, estaba un poco molesta, porque él estaba rompiendo la promesa de hablar seguido, aun así entendía, pensaba que seguro tenía demasiado trabajo que hacer, la hora de salir de la empresa llego, así que se fue a su casa, durante el camino siguió llamando a Daniel pero él no contestaba, llego a su casa e intento por última vez antes de dormir pero no obtuvo respuesta para ese momento ya estaba molesta, pero prefirió dormir y no pensar cosas malas.
Durante la madrugada el vuelo de Daniel aterrizo en México, el no dudo ni un segundo en tomar un taxi a la casa de Camila importándole poco la hora, al llegar se dio cuenta que era muy tarde, pero ya estaba ahí, así que busco la manera de entrar a la casa sin tener que toca la puerta, cuando lo logro se dirigió rápidamente a la habitación de Camila.

martes, 27 de noviembre de 2012

Capitulo 21


Mientras tanto cuando Daniel vio a Camila con esa sonrisa no pudo evitar sentir mucha culpa, ¿qué tal si esto perjudicaba su relación? ¿Acaso era una prueba para ver si su amor lo podía todo?

Camila: -sonriendo- ¿Qué pasó amor? ¿Ya todo arreglado?
Daniel: -preocupado- Hmm, Camila… Es que no sé cómo decirlo.
Camila: ¿Qué tienes? ¿Qué pasa? –preocupada-
Daniel: No me puedo ir de aquí.
Camila: -sorprendida- ¡¿QUÉ?!
Daniel: Es que cuando llegué y firmé mi contrato no me di cuenta de que decía que tengo que quedarme más tiempo. –conflictuado-
Camila: ¿Cuánto más?
Daniel: Mínimo 4 meses…
Camila: ¿4 meses? –Enojada- ¿Por qué no te fijaste en lo que firmabas Daniel?
Daniel: Perdóname, Camila. Todo fue tan rápido, llegué a la empresa me presentaron a Karla y directamente fui a firmar mi contrato…
Camila: -enojada- Ah, ya me imagino, seguro viste a Karla y te impresionó tanto que dijiste “Genial, me quedaré aquí por tiempo indefinido, con esa jefa…”
Daniel: -Interrumpiéndola- Eyyy, ¿qué insinúas?
Camila: Lo que escuchas, por andar viendo un par de piernas nuestra relación está en la cuerda floja.
Daniel: A ver Camila, a ver. Cuando vine aquí en lo único que pensaba era en cómo te iba a olvidar, cómo te iba a sacar de mi corazón, sólo quería despejarme de todo lo que había pasado, de tu rechazo y de pensar que para ti solo era el “reemplazo” de Luis. –Enojado- no sé por qué viene a colación el tema de Karla.
Camila: Pues porque ella es bonita y se ve que te quiere retener aquí a como dé lugar.
Daniel: Sí, es bonita, pero aquí el único que tiene la culpa soy yo por firmar sin leer bien.
Camila: Ahora la defiendes…
Daniel: Ya, Camila, estamos en una situación difícil como para que por tus celos se complique más.
Camila: ¿Celos? No, es sexto sentido.
Daniel: Encima tu orgullo se hace presente. –susurrando-
Camila: ¿Qué? Olvídalo, haz lo que quieras.

Camila se fue muy enojada al departamento, al llegar su primer impulso fue ponerse a hacer su maleta mientras derramaba un par de lágrimas, pensaba en cómo iba a hacer para poder regresar sin Daniel, después de todo esas últimas semanas ese sentimiento llamado “amor” era lo mínimo que Camila sentía por Daniel, todo lo que habían vivido era maravilloso, ¿cómo iba a poder olvidarlo todo de un día a otro? No estaba preparada y ni siquiera estaba dispuesta a dar todo por terminado por la primera piedra que rodara en su camino, Camila sabía que estaba mal y aunque le costara trabajo tenía que dejar su orgullo a un lado para que su relación con Daniel no se complicara más.

Por su parte Daniel seguía pensando en qué hacer para que Camila no se fuera mal, él sabía que se tenía que quedar por ley, el firmó un acuerdo y lo tenía que cumplir así que definitivamente el regresar a México no estaba en sus posibilidades. Cuando llegó al departamento vio a Camila sentada en una silla y con una maleta al lado, esperándolo.

Daniel: -dudoso- Hola
Camila: Hola –seria-
Daniel: -viendo la maleta- ¿Y eso?
Camila: ¿Qué?
Daniel: La maleta…
Camila: Ah, es una bolsa gigante en donde las personas guardan sus cosas para viajar…
Daniel: -angustiado- ¿Te vas?
Camila: Esa pregunta estaba respondida muy claramente cuando llegué aquí, fue entonces cuando me puse a hacer la maleta y…
Daniel: -desesperado- ¿Y?
Camila: Y me di cuenta de que irme así, sin despedirme como pensaba hacerlo no sería la solución, más bien sería un problema, arruinaría todo, arruinaría mi vida… No te mentiré, yo sé que puedo vivir sin ti, lo que pasa es que no quiero hacerlo, te has convertido en alguien indispensable en mi vida…
Daniel: Camila… no…
Camila: -interrumpiéndolo- Ahora me toca a mi entender, discúlpame por el desplante de hace rato, pero es que de solo pensar que tienes que compartir mucho tiempo con ella casi todos los días me pone mal y más cuando ella es cómo todo hombre quisiera, tengo miedo de perderte Daniel y por eso no te librarás de mi tan fácilmente, ya te metiste en mi corazón y para que te deje salir tsss, ya te fregaste. –sonriendo-
Daniel: En primera, para mí no hay mujer más perfecta que tú, en segunda, cuando trabajo lo único que me da la energía para hacerlo es que te veré en la noche, Karla… es mi jefa y ya, hasta ahí y ¿tú crees que me quiero librar de ti? Al contrario, soy yo el que tiene miedo de que un día llegue alguien mucho mejor que yo y te vayas de mi lado, no lo soportaría.
Camila: Pues todo está muy claro, ¿juntos por siempre? –Levantándose de la silla-
Daniel: ¡Juntos por siempre! –Tomándola por la cintura y dándole un apasionado beso-
Camila: No sabes cuánto extrañé tus besos durante estas horitas separados –dándole besitos-
Daniel: Pero sí yo, te juro que si no te besaba ahora me iba a caer de la abstinencia de besos en la que me tenías –exagerado-
Camila: ¡Ay! Me gustas –pico- me encantas- beso- M-E F-A-S-C-I-N-A-S –besote-
Daniel: Tú me vuelves loco –haciendo más intensos los besos-
Camila: ¿Ah sí? –risita traviesa- Pero bueno, lástima que me tenga que ir a bañar…
Daniel: ¿Tienes qué?
Camila: Si, si, me siento toda sucia, pegajosa, sudorosa, llena de tu baba que siempre me dejas cuando me besas –indignada-
Daniel: Ja-ja qué chistosita, pero si bien que te encanta, ¿no?
Camila: ¿Eh? Nada que ver.
Daniel: Me parece perfecto, yo tengo que dormir un rato, ya sabes.
Camila: Muy bien.
Daniel: Bieeeeen. –yendo a su cuarto-



Ambos salieron rumbo al cuarto, Camila comenzó a desvestirse ante la mirada de Daniel, pero de inmediato se metió al baño no sin antes pedirle a Daniel que la esperara despierto, porque aun tenía que hablar a lo que Daniel accedió de inmediato. Después de un rato Camila salió, Daniel tenía mucho sueño, pero aguanto no dormirse para poder hablar con Camila.
Camila: Oye mi amor, ahora ya todo está arreglado entre nosotros, pero eso no cambia mucho las cosas, yo si tengo que regresar a México y tú debes quedarte aquí, hace un rato que llegue ya cancele tu boleto, pero mi salida sigue tal cual, me voy mañana en la mañana.
Daniel: -Triste- Ya sé que te tienes que ir, pero es que no quiero separarme de ti, pero tampoco te puedo pedir que te quedes, se que tienes que trabajar, pero Camila, tengo miedo.
Camila: ¿Miedo? ¿De qué mi amor?, no entiendo porque tienes ese sentimiento –intrigada-
Daniel: Si mi vida, miedo, miedo de que cuando estés en México te des cuenta que no te hago falta, o peor aun miedo de que Luis vuelva a aparecer en tu vida y tu le hagas caso.
Camila: A ver, ya hablamos de Luis, Daniel, pensé que  había quedado claro, ya te dije que por el solo sentí cariño, a ti te amo, así que por eso no te preocupes, las cosas con Luis ya quedaron claras, y por lo otro, no sé cómo puedes pensar que no me harás falta, por supuesto que me harás falta, pero por eso tenemos teléfono mi amor, se que será difícil, porque son 4 meses, pero yo estoy segura que nuestro amor podrá soportar la distancia, y cuando tu termines aquí, yo te estaré esperando en México con todo mi amor –Se acerca y lo besa- ¿Te quedas más tranquilo?
Daniel: Mucho mas, muchas gracias mi amor, veras que este tiempo pasara rápido y muy pronto estaremos juntos de nuevo disfrutando de nuestro amor, prometo que te llamare todos los días cuando despiertes y antes de que duermas, como antes –sonríe- Así que como te vas mañana por la mañana, creo, creo, que merezco una despedida –La mira-
Camila: -ríe- Indudablemente, la mereces –se recuestan sobre la cama-
Como ya era costumbre para Camila y Daniel, esa noche se entregaron al amor de la manera más pura en que alguien puede hacerlo, pero esa noche era especial, sabían que durante 4 largos meses no se verían, así que tenían que llenarse el uno del otro, para poder soportar la distancia. Pasaron la noche entre caricias y besos, durmieron apenas algunas horas, así que la mañana llego rápidamente, la alarma sonó y eso indicaba que la hora de que Camila partiera había llegado.
Camila: Bueno mi amor, voy a bañarme y a arreglarme llego la hora de irme –triste-
Daniel: -triste- ni me lo recuerdes mi vida, me cuesta mucho trabajo dejarte ir, bañémonos para que nos vayamos al aeropuerto.
Camila: No mi vida, yo puedo rime sola, tú tienes que ir a trabajar.
Daniel: De ninguna manera, el trabajo puede esperar y yo tengo que despedir a mi novia como debe de ser –le guiña el ojo-
Ambos se bañaron, arreglaron y salieron rumbo al aeropuerto con una notable tristeza en sus caras, pero con la esperanza de que se amor era tan grande que soportaría 4 meses de distancia.