Camila estaba muy
sorprendida ante la propuesta de Daniel, no podía creer que todo estuviera
saliendo tan bien, que todo estuviera siendo tan perfecto.
Camila: Daniel, ¿es enserio?
Daniel: No mi amor, la verdad es broma –serio-
Camila: -Le pega en el brazo-
Daniel: Por supuesto que es enserio mi vida, desde que te conocí lo que más deseo
estar casado contigo y formar una familia a tu lado, ¿tú no quieres?
Camila: Después de todo lo que tuve que recorrer para poder decirte que te amo,
aguantar tantos días separados, como crees que podría decirte que no, claro que
me quiero casar contigo mi amor, cuando tú quieras, te amo –se abalanza sobre
él y lo besa-
Daniel: Te parece si hablamos de esto cuando regreses de trabajar, para planear
todo con calma, si te parece eh, tampoco es a fuerza, no me vayas a pegar –ríe-
Camila: -suelta una carcajada- Ahora resulta que te maltrato, pero si me parece mi
amor, cuando regrese hablamos, ahora me voy a bañar –lo besa y se levanta-
Mientras Camila se
bañaba, Daniel aprovecho para llamar a Vivi…
Vivi: Hola amiga, ¿Cómo estás?
Daniel: Hola, bien, pero no soy tu amiga, soy tu amigo –ríe-
Vivi: -ríe- Ay Daniel, pensé que era Camila, a que debo el honor de tu llamada,
y porque estás ahí, ¿Regresaste a México ya?
Daniel: No Vivi solo vine a hablarte del teléfono de Camila y me regreso
–sarcástico- obvio regrese y te llamo porque necesito que me ayudes a preparar
una sorpresa para Camila, será que podamos hablar en la tarde para ponernos de
acuerdo.
Vivi: Por supuesto, espero tu llamada, que estés bien querido amigo –cuelga-
Camila salió del
baño, se arreglo rápidamente, bajo con Daniel a desayunar algo ligero y como el
caballero que siempre había sido Daniel la llevo a la empresa, cuando llegaron
la beso hasta que se canso y regreso al departamento de Camila (cuando él se
fue a España dejo el departamento que tenia).
Al llegar lo
primero que hizo fue ordenar un poco sus ideas para saber qué es lo que tenía
que hacer, arreglo un poco el departamento de Camila y después de un rato llamo
a Vivi… Le explico que le había pedido a Camila que se casara con él, pero que
fue muy rápido y no había podido pedírselo como Camila se merecía, le pidió que
le llamara a la empresa y la citara en
un parque para platicar, en fin, le explico todo lo que tenía que hacer, por
supuesto, Vivi accedió de inmediato.
Casi llegaba la
hora de salida de Camila cuando su celular sonó…
Camila: Amiga, que bueno que me llamas, ¿Cómo estás?
Vivi: Hola amiga, pues no muy bien, justo por eso te llamo, será que nos podemos
ver ahorita que salgas de la empresa, paso por ti y vamos a caminar, tengo que
platicarte muchas cosas.
Camila: -Se quedo pensando todo lo que Vivi le había ayudado- Amiga, por supuesto
que sí, yo también tengo algo que contarte, así que aquí te espero, te quiero.
–cuelgan-
Camila llamo a
Daniel para explicarle lo de Vivi, y decirle que llegaría un poco más tarde a
casa, pero que no se preocupara, Daniel accedió rápidamente, finalmente era su
plan.
Vivi llego a la
empresa y espero a Camila en la entrada hasta que esta salió, le dijo que
prefería no hablar hasta que no llegaran a un lugar donde pudieran platicar sin
interrupciones, de repente el auto de Vivi se detuvo en un parque iluminado de
la cuidad, que para esa hora estaba solido. Ambas bajaron del auto y se
sentaron sobre una banca.
Camila: Ahora si amiga, dime que te sucede, estas bien misteriosa desde que
pasaste por mí, ¿Qué te paso?
Vivi: Ay amiga, la verdad no me pasó nada, te traje aquí porque quiero mostrarte
una cosa, mira –señala hacia enfrente- pon atención.
Camila no podía creer
lo que sus ojos miraban, era su Daniel enfundado en un traje de seda color
gris, tan guapo como siempre pero rodeado por miles de ramos de rosas rojas, a
la par de estos el mismo número de letreros llenos de palabras de amor que le hacían
saber a Camila cuanto el la amaba; Vivi aprovecho a irse para no interrumpir el
momento, justo cuando Camila se levanto de la banca e iba caminando hacia
Daniel una cortinilla de fuegos artificiales la detuvieron, al finalizar tan
impresionante espectáculo lleno de colores que Camila observaba con atención, volvió
a fijar su mirada a donde se encontraba Daniel, pero ahora ya no estaba el,
solo estaba un enorme espectacular lleno de colores que enmarcaban la frase “¿Te
quieres casar conmigo?”, de inmediato Daniel aprecio detrás de Camila con el
anillo que sellaría su compromiso para siempre, Camila al sentir la presencia
de Daniel detrás de ella volteo enseguida, entonces Daniel se arrodillo frente
a ella y le repitió la frase con todo el amor y la ternura del mundo, Camila se
agacho hasta quedar a la altura de Daniel arrodillado, tomo su cara entre sus
manos y con un suave beso le dio el sí definitivo. Entonces Daniel se levanto
junto con Camila, voltearon hacia donde estaban loas flores y le coloco el
anillo repitiéndole una y otra vez
cuanto la amaba, y le prometió estar siempre con ella, siempre a su lado y
siempre felices.
Camila
y Daniel estuvieron sentados en la banca por un rato mas, observando las flores
y los letreros que Daniel había preparado para esa noche mágica, pero entrada
la madrugada comenzó a hacer mucho frio así que Daniel metió todos y cada uno
de los ramos en su camioneta, igual que los letreros, recogió y tiro toda la
basura que había generado, tomo de la mano a Camila, subieron a la camioneta y
partieron rumbo al departamento de ella.
Su
noche no termino ahí, al llegar al departamento y como era de esperarse
cerraron con broche de oro al entregarse mutuamente con el amor que siempre había
caracterizado su relación, las caricias y besos eran sublimes, cada movimiento
de Daniel le reafirmaba a Camila cuanto la amaba y que su manera de entregarse
a ella siempre era con la misma intensidad y con la misma pasión que la primera
vez.
Al
siguiente día Camila amaneció en brazos de Daniel y con una hermosa argolla en
su dedo, miro a Daniel y ni por un momento dudo en despertarlo a besos…
Daniel: Amo que me despiertes de esa manera, Hola mi amor.
Camila: Hola –lo sigue besando- yo también amo despertarte así, y como siempre me
toca a mi romper el momento –ríe- pero alguien tiene que trabajar mi vida.
Daniel: Ay que chistosita, pero que crees, esta vez no iras sola, ayer por la
tarde llame a la empresa para pedir una cita, a ver si me dan chance de
regresar –la mira emocionado-
Camila: Si ya decía yo que aparte de tener al hombre más hermoso del mundo, tengo
al más inteligente, me parece perfecto mi amor, entonces vamos a apurarnos para
no llegar tarde, y ojala te digan que si, y de una vez te quedes trabajando
conmigo.
Ambos realizaron la
rutina mañanera rápidamente, cuando llegaron a la empresa Camila subió a su
oficina no sin antes darle un beso a Daniel para que tuviera buena suerte, el
por su parte se dirigió a la oficina del jefe… Ambos estuvieron ahí por largo
rato, hablaron mucho y llegaron a un acuerdo, Daniel se dirigió a la oficina de
Camila para comunicarle que había pasado…
Daniel: -Tocando- Amor, ¿se puede?
Camila: Por supuesto mi vida pásale, cuéntame como te fue, que te dijo el
licenciado.
Daniel: Híjole, ¿Qué crees? –raro-
Camila: ¿Qué?, Daniel ya no me tengas así, dime que te dijo.
Daniel: Que me vas a tener que soportar de tiempo completo, porque la oficina de aquí
al lado vuelve a ser mía desde hoy –la abraza y la besa-
Camila: -Grita de emoción- Aaa`h mi vida que alegría, me va a encantar tenerte de
tiempo completo, te amo.
Durante varias
semanas la vida de Camila y Daniel fue perfecta, a diferencia de varias parejas
a las que les cuesta trabajo estar todo el día juntos, ellos estaban felices,
siempre habían sido inseparables y ahora que eran una pareja no tenía porque
ser distinto, de vez en cuando tenían diferencias laborales como compañeros de
trabajo que eran pero nada que unos cuentos besos no pudiera solucionar, ambos
consideraban que después del tiempo compartido en el departamento de Camila y
habiendo visto que si funcionaban viviendo juntos era hora de fijar la fecha
para la boda.