jueves, 8 de noviembre de 2012

Capítulo 3


Camila sintió celos al ver la conversación tan fluida que mantenían Luis y Andrea, pero era tanto el amor y confianza que sentía por Luis que al final no le dio importancia, al cabo de un rato los 4 salieron del antro, se despidieron y partieron por separado hacia sus casas.
Esa noche Daniel no pudo dejar de pensar en Camila, sabía que ella era feliz con Luis, pero también que más allá de ese cariño de amigos él sentía amor, ese amor que fue creciendo desde que la conoció, ese amor del que muy difícilmente se iba a poder olvidar… estaba hecho un lío, pero al cabo de un rato cayó rendido.
Al otro día ya estaba mejor, con la convicción de contarle a Camila todo esto que llevaba dentro y que pasara lo que Dios quisiera…
Por otra parte Camila seguía dormida, soñando con su vida en un futuro al lado de Luis, estaba tan metida en su sueño que no escucho cuando su celular sonaba, dos horas después volvió a sonar, era Daniel…
Camila: Alo –con voz floja-
Daniel: ¡Hola Cam!
Camila: Danieeeel, ¿qué onda? –un poco más despierta-
Daniel: Te quería preguntar si tenías algo que hacer esta tarde…
Camila: Amm, no que yo sepa, dime lugar y hora.
Daniel: Muy bien, nos vemos en Plaza Antara, ya sabes nuestro lugar de siempre, a las 4, ¿te parece?
Camila: -tierna- Muy bien, ahí nos vemos Danielito, un beso. –Cuelga-

Cuando Camila colgó vio un mensaje que le había enviado Luis, diciéndole que la veía en el mismo lugar en el que se había citado con Daniel, pensó que sería buena idea llegar de sorpresa cuando haya terminado de hablar con Daniel…

Eran las 3:30 y Daniel ya había llegado a la cita, no sabía cómo iba a decirle a Camila todo lo que sentía, seguía pensando hasta que se le ocurrió ir a comprarle de sus dulces favoritos, ya que conocía a Camila tan bien que sabía que esos dulces siempre la ponían feliz.

Al ir a Liverpool a comprarlos vio a Luis acompañado de Andrea, se veían muy… bien y agarrados de la mano, le sorprendió mucho verlos juntos y peor aún sin Camila, algo no le caía por completo. Decidió que cuando se viera con ella le preguntaría por él, dependiendo de su respuesta, sabría sí contarle o no.

Cuando por fin eran las 4 Camila llegó al lugar acordado, se veía preciosa como de costumbre, Daniel como siempre se quedó embobado mirándola…
Camila: Danieeeeel –muy efusiva-
Daniel: Caaaaam –respondiendo a su efusividad-
Camila: -acercándose para abrazarlo- ¿Qué onda con tu vida?
Daniel: -correspondiendo al abrazo- Uhh, si yo te contara…
Camila: Bueno pues para eso estoy aquí… hoy nos pondremos al corriente de nuestras vidas, te tengo que contar lo feliz que soy.
Daniel: ¿Ah sí? ¿Y eso? –embobado-
Camila: Debes de saberlo, como siempre: Luis. -con ojos brillosos-
Daniel: -serio- Ahhh, claro. Debí imaginarlo, apropósito… ¿dónde está el? Se me hace muy raro que no te haya llamado antes que yo.
Camila: De hecho me envió mensaje pero no lo había visto, me decía que me veía aquí, pero la verdad le quise caer de sorpresa, ya sabes.
Daniel: ¿Segura que está por aquí?
Camila: Pues yo supongo, siempre ha sido así, me manda un mensaje y siempre me espera en donde dice, pero como esta vez no le contesté espero haya pensado que me quedé sin crédito o algo y haya venido. Cuando terminemos de hablar lo buscaré…

Daniel se quedó pensativo sentado en su lugar, no sabía si decirle que lo vio con Andrea agarrados de la mano, no quería interferir en la felicidad de su amiga, tampoco estaba dispuesto a tapar el engaño de Luis si de eso se trataba, pero también sabía que si Luis le estaba siendo infiel a Camila sería la oportunidad perfecta para conquistarla, para hablarle libremente de sus sentimientos, en ese momento no sabía qué hacer.

Camila: -extrañada- Tierra llamando a Daniel, ¿me escuchas?
Daniel: ¿Eh? Ay, perdón, me quedé pensando en algunas situaciones.
Camila: Uhh, ¿cómo cuáles? No me digas que ya no te puedes sacar de tu cabecita a Andrea…
Daniel: ¿Andrea? –Soltando una ligera risa- para nada. Más bien no me puedo sacar de la cabeza a otra persona…
Camila: Iuuuuui, ¿se puede saber quién es?

Daniel estaba decidido a contarle todo, aplicaría el dicho de: “es mejor intentar y fracasar que fracasar sin haberlo intentado”, pero justo en ese momento Camila se puso en shock, mirando a un lugar fijo, Daniel volteo hacia donde Camila tenía la mirada, eran Luis y Andrea, estaban abrazados y fundidos en un apasionado beso que destrozo el corazón de Camila al instante.

Camila: No lo puedo creer. –Las lágrimas comenzaban a rodar por sus mejillas-
Daniel: Tranquila Camila aquí estoy para ti. –entrelazando sus manos con las de ella-



No hay comentarios:

Publicar un comentario