Camila al sentir
los labios de Daniel decidió seguir el beso por un instante, pero de inmediato
se dio cuenta que estaba en un error.
Camila: -con tono de
culpa- perdón, perdón. Estoy muy vulnerable, no fue mi intención, en serio
perdón.
Daniel: Camila, no hay nada
que disculparte, yo fui…
Camila: -interrumpiéndolo-
No, Daniel…
Daniel: A ver Camila, ya
me cansé de esta situación –serio- ya me harté de ocultar lo que siento por
miedo. Te amo, siempre he estado enamorado de ti y tal vez creas que es la
típica historia entre los mejores amigos pero no, yo quiero algo para siempre,
si tan solo me dieras una oportunidad te entregaría mi corazón a cada segundo,
te entregaría mi amor en todos los besos…
Camila: -sorprendida-
Daniel… no sé qué decir…
Daniel: -un poco
desesperado- Te quiero hacer una pregunta.
Camila: -asintiendo con la
cabeza-
Daniel: ¿Vas a dejar que
te conquiste o no tengo ninguna esperanza contigo?
Camila: Daniel, ahora no…
Daniel: -poniendo su dedo
en la boca de Camila impidiéndole hablar- Camila, en serio estoy dispuesto a
hacer todo por ti –con resignación-
Camila: Ahora es pronto
como para pensar en eso ¿no crees?, acabo de ver a quien yo creía el amor de mi
vida besándose con alguien más, en serio estoy deshecha por dentro, me haces
falta Daniel y no quiero que te alejes de mi vida porque no sé lo que haría,
esto es un golpe muy fuerte para mí y después de todo esto… ¿quieres que te dé
una respuesta a este tipo de proposiciones ahora? Créeme que no tengo idea que
será de mi vida sin un soporte ahora, en serio no quiero que te alejes de mí,
pero por ahora no te puedo ofrecer nada más que mi amistad, sino me puedes
entender yo lo comprendo… es tu decisión.
Daniel: Lo entiendo…
-agachando la cabeza- pero no me daré por vencido –optimista- no me daré por
vencido hasta que te des cuenta que en serio que te quiero y no te haría daño.
Camila: Gracias…
-sonriendo-
Después de ese día
la vida de Camila cambiaría, Luis, el amor de su vida la había engañado, su
mejor amigo le confesaba que estaba enamorado de ella… Su vida era un desastre,
se sentía tan mal por los dos asuntos, por una parte no podía con la traición de
Luis, tenía el corazón partido a la mitad, estaba convencida que no lo podía
olvidar y por otra Daniel, con esa confesión… pero no le extrañaba del todo, el
siempre era tan lindo con ella, tan sincero, tan noble que ella notaba que algo
no era normal, ahora ya sabía que era,
estaba mortificada con este asunto ya que la frase “por ahora” le dio
esperanzas a Daniel y en realidad era lo que ella pretendía, pero no lo que
quería por completo, sonaría egoísta pero no creía que podría soportar esto sin
su apoyo, sin su mano derecha, sin que él le levantara el ánimo, sin que él le
dijera lo hermosa que se veía siempre, sin que él la hiciera reír con alguna de
sus ocurrencias, sin él y darle esperanzas en cierto modo lo mantendría cerca
de ella, tal vez no de la manera en que a ella le hubiera gustado, porque para
ella era su amigo, no lo podía ver como algo más, no por ese momento, no con la
traición que le acababan de hacer, no así.
Camila no dejaba de pensar en
todo lo que ahora ocurría en su vida, quería desconectarse de todo aunque fuera
por unos segundos, cayó rendida pero ni en sus sueños pudo estar en paz, soñó
algo raro: “Luis estaba ahí, tan perfecto
para ella como siempre del lado izquierdo con esa sonrisa que ella amaba, ella
al verlo empezaba a correr hacia él, pero de pronto Daniel también apareció del
lado derecho con los brazos abiertos, Camila volteó a verlo y retrocedió unos
pasos, escuchaba dos voces una que le decía que se fuera con Luis porque lo
amaba y la otra con Daniel porque era el hombre ideal, Camila no supo qué
hacer, estaba desesperada, volteaba a ver a cada uno, hubo un momento en el que
cayó rendida, arrodillada en el suelo pensando en qué era mejor, pero de pronto
alguien la apoyó para que se pudiera levantar, miró hacia atrás pero no
encontraba a aquella persona que le dio fuerza, después miró todos los lados,
Luis seguía ahí, pero Daniel ya no estaba, pensó que era una señal de que Luis
era el indicado pero de la nada empezó a correr en dirección en donde nadie
estaba, solo un vacío, mientras iba corriendo veía una sombra, probablemente de
un hombre, se acercaba cada vez más pero de pronto despertó”, estaba muy
alterada como si hubiera sido la peor de sus pesadillas y no era para menos.
Pensaba y pensaba qué significado tenía su sueño ¿de quién era la sombra que se
veía en el vacío? ¿Qué hacían Luis y Daniel ahí? ¿Por qué Daniel desapareció?
Al fin llegó a una conclusión, cuando corría al vacío significaba que era momento
de ser libre, de correr sola por un rato, alejarse de ellos significaba que no
estaba preparada para alguien más en su vida, estaba convencida de que ese era
el significado de su sueño, aunque estaba equivocada.
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