viernes, 9 de noviembre de 2012

Capitulo 4


El cuadro que Camila veía en ese momento destrozaba por completo su vida, no dejaba de llorar mientras Daniel como su mejor amigo, estaba allí para ella, de repente Luis y Andrea dejaron de besarse y el al sentir miradas sobre de él decidió voltear, su cara se puso de mil colores al ver el rostro lleno de tristeza e impotencia de Camila, Luis inmediatamente se acerco a donde estaba ella con Daniel.
Luis: Camila mi amor, pero ¿Qué haces tú aquí?
Camila: Eres un cínico, como te atreves a llamarme mi amor y pedirme explicaciones, jamás imagine que me traicionarías y menos como una tipa como Andrea –sollozando-
Luis: No Camila, todo tiene una explicación, Andrea y yo nos encontramos aquí y una cosa nos llevo a otra, pero yo te amo.
Camila: De verdad que lo tuyo es el cinismo, no puedo creer como pude estar tan ciega y creerte el hombre perfecto, esta humillación no te la voy a perdonar nunca –Lo abofetea-.
Luis: Se que me merezco el golpe, pero creo que también merezco una explicación porque si mi vista no me falla tú estabas tomada de la mano con Daniel –Con tono sarcástico-.
Daniel: -Se levanta y golpea a Luis en la cara- No te voy a permitir que dudes de la honorabilidad de Camila, ella es incapaz de traicionarte ni con el pensamiento en cambio tu eres una basura, como yo siempre lo supuse Camila es mucha mujer para un ser tan despreciable como  tú, y tu Andrea, que pena me das, lo único bueno es que por fin me dejaras en paz.
Andrea como era de suponerse no pudo argumentar nada para defenderse, al contrario tenía una risa de maldad pintada en la cara que hacía que el suplicio de Camila fuera más doloroso.
Finalmente y después de varios minutos de discusión Luis salió del lugar junto con Andrea quedando Camila inconsolable en brazos de Daniel.
Daniel: Tranquilízate Camila por favor, piensa que te diste cuenta a tiempo de la clase de hombre que es Luis, el no merece ni una sola de tus lagrimas, ni una sola –Tomando la carita de Camila con sus manos y secándole las lagrimas-.
Camila: Ay Daniel, yo no sé qué sería de mi si tu no estuvieras siempre a mi lado, pero no deja de ser doloroso lo que acabo de vivir, el hombre que amo, el hombre en el que más confiaba me ha defraudado y de la peor manera, mi vida ya no tiene ningún sentido. –Hundida en un llanto inconsolable-.
Daniel: Es mejor que nos vayamos, te llevo a tu casa.
Camila: No, no quiero ir a mi casa, seguro Luis me buscara y no quiero verlo nunca más, mejor llévame a otro lugar, cualquiera donde el no pueda encontrarme.
Daniel: Luis no sabe donde vivo, quizás lo más prudente es que vayamos a mi casa y allí te tranquilices. –Le sonrió-.
Camila y Daniel salieron de la plaza y fueron directo a casa de Daniel, durante el camino Camila no hablo nada y Daniel prefirió darle su tiempo y espacio para que asimilara lo sucedido.
 Llegaron a cada de Daniel y Camila se sentó en uno de los sillones de la sala y no hacía más que llorar y llorar.
Daniel: Por favor Camila, no llores mas, me parte el alma verte así, me duele el corazón cada que derramas una lagrima.
Camila: No puedo dejar de hacerlo lo que Luis me hizo me calo hasta lo más profundo lo único que quiero ahora es no verlo más y tratar de olvidar, aunque sé que será imposible –Voltea su cara hasta quedar frente a frente con Daniel y viéndolo a los ojos- Oye, y es enserio que le agradezco a la vida el tenerte, eres una luz entre tanta oscuridad, gracias Daniel, gracias amigo.
Daniel: No tienes que agradecerme nada, porque lo poco que hago por ti, lo hago con el corazón, lo hago porque te adoro como a nadie y porque eres mi mejor amiga, mi…
Camila: ¿tú qué?
Daniel: Este, alguien muy importante para mí. –Le dio un beso en la frente-.
Camila siguió llorando por un largo rato hasta que se canso de tanto llorar y se quedo dormida recostada en el hombro de Daniel, el no hacía más que mirarla con amor y ternura, decidió quedarse allí y velar su sueño, aunque para Camila era un momento doloroso, para Daniel era una oportunidad, la oportunidad de demostrarle a Camila que el siempre estaría allí, pero que ahora quería estar de una manera diferente, quería estar  como el hombre que podía hacerla feliz sin condiciones.
La noche transcurrió, Daniel después de tanto pensar se quedo dormido con su cabeza recargada en la de Camila, el momento era realmente conmovedor, hasta que la mañana se hizo presente y con ella los primeros rayos de sol que incomodaron el sueño de Camila e hicieron que despertara, siendo Daniel lo primero que vio al despertar, su agradecimiento hacia él era infinito, tanto que sin pensar le susurro al oído que porque no era él la persona de la que ella se había enamorado, lo que hizo que Daniel despertara y como un impulso besara a Camila lenta y tiernamente.

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