La noche era perfecta, Camila y Daniel platicaron de todo y de nada,
como solían hacerlo desde siempre y lo que los hacía únicos, sus risas eran la
mayor prueba de lo bien que la estaban pasando, cenaron comida china exquisita,
obviamente comprada, porque Camila era una maravilla pero no era para tanto, la
música era fenomenal, sus gustos eran muy similares así que Camila sabía
perfectamente que hacer para que Daniel se sintiera bien.
Daniel: Camila, muchas
gracias, gracias por esto, he pasado una noche maravillosa, el tiempo
compartido contigo siempre es el mejor de mi vida, pero que hayas hecho todo
esto para mí, es, como explicarte, es simplemente conmovedor. Gracias.
Camila: No me
agradezcas, yo lo hice porque me nació, además no solo tú te la pasaste bien,
yo también me la he pasado excelente, y no la seguiremos pasando bien porque la
noche en joven, a menos que te hayas aburrido y te quieras ir. –Lo mira-
Daniel: -sonríe- Pero
como crees que me voy a querer ir, al contrario por mi me quedo mirándote toda
la noche –suspira-.
Camila: Pues no creo
que eso sea muy divertido –ríe- pero podemos bailar, entonces seguro nos
entretenemos, ¿te parece?
Daniel: Me parece
perfecto –Se levanta y da la mano a Camila- Bailemos entonces.
Ambos se estaban divirtiendo como nunca, solo eran ellos dos, pero
parecía que en el jardín había 100 personas, sus risas eran exageradamente
fuertes, la música se prestaba a bailar alocadamente como si fueran un par de
adolescentes, solo eran ellos dos y no importaba nada mas, de repente la música
bajo su ritmo, las baladas habían llegado, así que Daniel tomo a Camila por la
cintura, la atrajo hacia él y comenzó a bailar tranquilamente, por su parte
Camila tomo a Daniel por el cuello y recargo su cabeza en el pecho de este, bailaron
abrazados por un largo rato, hasta que la música paro, ninguno de los dos
quería soltarse así que ambos esperaban que el otro tomara la iniciativa, cosa
que no sucedía. De repente Camila se soltó, no quería hacerlo pero ya se había
cansado, Daniel era mucho más alto que ella y estar estirada por ese largo rato
le había provocado un ligero dolor.
Camila: Juro que no
quería soltarte, pero tú tienes la culpa por estar tan grandote, pues me canse
–Se ríe-.
Daniel: -Suelta una
carcajada- Tienes razón, para la otra prometo cargarte y así no te cansas –la
miro- bueno, pues todo ha sido maravilloso, pero creo que llego la hora de
irme, es tarde y mañana tenemos que trabajar, además tú debes estar muy
cansada, preparaste todo esto en poco tiempo.
Camila: No, no quiero
que te vayas, mejor pasamos a la casa, pero no te vayas aun, quiero estar
contigo otro ratito, de por sí ya nos desvelamos y mañana no rendiremos el 100
pues ya que mas da otro rato, ándale si, quédate –Le hace puchero-.
Daniel: Yo a ti no
puedo negarte nada, anda entremos –La toma de la mano-.
Ambos entran a casa de Camila y se sientan en un sofá, Camila se recarga
en Daniel y mientras el acaricia su cabello ella juega con una de las manos de
Daniel.
Camila: ¿Sabes?, nunca
siento tanta paz como cuando estoy contigo, eres como un calmante, eres
maravillosa –voltea a verlo-.
Daniel: Tu eres
maravillosa, eres tan linda, tan perfecta –suspira- Te amo Camila, te amo –la
besa en la sien-.
Camila al escuchar esas palabras no puede evitar sonreír, no puede
evitar que su corazón lata a mil por hora sin saber porque, solo sabe que tiene
que hacer caso a su corazón y por primera vez hacer caso a sus impulsos, Camila
alza su cuerpo para quedar a la altura de Daniel, lo miro a los ojos para
después acercarse lentamente a él y besarlo como nunca lo había hecho, estaban
fundidos en un beso apasionado, Camila subió su cuerpo a las piernas de Daniel,
se acomodo y lo tomo de la nuca para seguirlo besando con mayor comodidad, por
su parte Daniel se dejaba llevar por ese mar de emociones que recorrían su
cuerpo, acomodo a Camila sobre sus piernas y con una mano acariciaba su
cintura, mientras con la otra tomaba su rostro, acariciaba sus mejillas y
recorría su cabello, el beso continuo, cada segundo que pasaba se volvía más
fuerte, más rápido, más lleno de emociones, Daniel entonces tomo a Camila por
la cintura y se levanto lentamente con ella en brazos solo para darse la vuelta
y recostar a Camila cobre el sofá, cuidadosamente subió una de sus piernas al
sofá se acomodo encima de Camila a manera de no lastimarla con su peso, siguió
besándola tiernamente su boca recorría los labios de Camila, su cuello, sus
mejillas y mas, mientras sus manos hacían lo suyo en el cuerpo de Camila,
pasaba sus manos por la cintura de Camila, bajaba a sus piernas y repetía los
movimientos, Camila no se explicaba que sentía exactamente en ese momento, lo
único que sabía es que no deseaba que el momento terminara, no sabía cuál era
el motivo, pero en ese momento no había nada mas en su mente que Daniel, de
repente y en un movimiento casi brusco, las posiciones cambiaron ahora era
Daniel quien se encontraba recostaba en el sofá y era Camila quien llevaba el
control de la situación quedando encima de él, el momento ya era mágico, pero
ella deseaba un poco más, paso sus manos por el pecho de Daniel hasta encontrar
los botones de la camisa de seda que llevaba puesta, desabrocho uno por uno
mientras seguía besando a Daniel en los labios y parte de su cuello, cuando por
fin llego al último botón hizo que Daniel se alzara para poder quitarle la
camisa y su musculatura quedara al descubierto, por su parte Daniel no quiso
quedarse atrás, comenzó a bajar los tirantes del vestido que Camila traía
puesto, al paso que lo hacía besaba sus hombros tiernamente y acariciaba su
espalda, el juego de caricias y besos estaba resultando mejor de lo que ambos
esperaban, así siguieron por un rato mas hasta que Camila al hacer un
movimiento con las manos se encontró con el pantalón de Daniel, comenzó a
quitarle el cinturón mientras lo veía a los ojos como esperando la aprobación
de este, al principio Daniel cedió, sentir las manos de Camila recorriendo su
cuerpo provocaba en el sensaciones que jamás había experimentado, justo cuando
Camila desabrocho el pantalón de Daniel, este tomo las manos de Camila
deteniendo sus movimientos, la separo de él y se levanto del sillón, ante la
sorpresa de Camila que reacciono muy conflictuada.
Camila: ¿Qué? ¿Qué te
pasa?, no te gusto, no quieres, o que fue lo que paso, no entiendo Daniel.
Daniel: No, por
supuesto que me estaba gustando, pero considero que no estamos listos aun para
dar este paso, ni siquiera somos novios y yo no pienso aprovecharme de la
situación, yo te amo Camila, TE AMO, y quiero hacer las cosas correctamente.
Daniel comenzó a vestirse rápidamente, mientras Camila solo acato subir
los tirantes de su vestido y colocarse frente a Daniel.
Camila: Tu no me
estabas obligando a nada, yo ya estoy grande Daniel y se tomar decisiones, lo
que estaba haciendo era porque quería, realmente deseaba que sucediera algo mas
entre nosotros, aunque por otro lado tienes razón, debemos hacer las cosas bien
y no esperaba menos de ti, no dejas de sorprenderme, yo se que tu también
deseabas que pasara algo mas, sin embargo tu calidad humana sobrepasa
cualquiera de mis expectativas –Se para de puntitas y comienza a darle besos en
las mejillas-.
Daniel: -La toma de la
cintura- Es que así debe de ser, no te voy a negar que fue maravilloso tenerte
encima de mi besándome, pero yo te he respetado siempre y no porque me estés
dando la oportunidad de conquistarte yo me voy a aprovechar de la situación,
prefiero ir paso a paso Camila, yo no tengo prisa, prefiero disfrutar cada
segundo a tu lado, pero ir paso a paso, y pues ahora si ya es muy tarde –le
sonríe- y ahora si me voy, porque si me quedo un minuto más y me sigues viendo
y besando de esa manera se me va a olvidar todo mi speech y no queremos eso –La
besa y suspira-.
Camila: -Se ríe- No,
no, no, claro que no queremos eso señor mercadologo, ande vaya –se ríe- te
acompaño a tu coche.
Ambos salen de la casa, Daniel no puede evitarlo y besa a Camila apasionadamente, termina con un beso
en la frente le dice adiós y sube a su auto, Camila no podía creer lo que
estuvo a punto de suceder esa noche, lo único cierto es que a ella no le habría
molestado ni tantito que sucediera algo mas, realmente Daniel le comenzaba a
mover muchas cosas, sus besos la hacían olvidarse de absolutamente todo
incluido Luis, entro a su casa, subió hasta su habitación, hizo el ritual de
cada noche (desmaquillarse, ponerse cremas, ponerse la pijama) y se metió a la
cama, concilio el sueño de inmediato, aunque toda la noche soñó con Daniel y lo
que estuvo por pasar.
Poco rato después sonó el despertador anunciando que era hora de
levantarse para ir a trabajar, Camila estaba realmente desvelada, pero apenas
era martes y no tenía mucho tiempo trabajando en la empresa lo que significaba
que no tenía motivos para faltar, además estaba a nada de volver a ver a
Daniel, eso la hizo levantarse rápidamente, meterse al baño y arreglarse
especialmente para él.
En otro punto de la ciudad estaba Daniel, en una situación muy similar a
la de Camila, solo que él no dejaba de preguntarse si realmente Camila estaba
haciendo todo esto por que empezaba a sentir amor por él, o simplemente le
estaba “Echando ganas” para no perder a su mejor amigo.
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