viernes, 16 de noviembre de 2012

Capitulo 12


La noche era perfecta, Camila y Daniel platicaron de todo y de nada, como solían hacerlo desde siempre y lo que los hacía únicos, sus risas eran la mayor prueba de lo bien que la estaban pasando, cenaron comida china exquisita, obviamente comprada, porque Camila era una maravilla pero no era para tanto, la música era fenomenal, sus gustos eran muy similares así que Camila sabía perfectamente que hacer para que Daniel se sintiera bien.

Daniel: Camila, muchas gracias, gracias por esto, he pasado una noche maravillosa, el tiempo compartido contigo siempre es el mejor de mi vida, pero que hayas hecho todo esto para mí, es, como explicarte, es simplemente conmovedor. Gracias.
Camila: No me agradezcas, yo lo hice porque me nació, además no solo tú te la pasaste bien, yo también me la he pasado excelente, y no la seguiremos pasando bien porque la noche en joven, a menos que te hayas aburrido y te quieras ir. –Lo mira-
Daniel: -sonríe- Pero como crees que me voy a querer ir, al contrario por mi me quedo mirándote toda la noche –suspira-.
Camila: Pues no creo que eso sea muy divertido –ríe- pero podemos bailar, entonces seguro nos entretenemos, ¿te parece?
Daniel: Me parece perfecto –Se levanta y da la mano a Camila- Bailemos entonces.

Ambos se estaban divirtiendo como nunca, solo eran ellos dos, pero parecía que en el jardín había 100 personas, sus risas eran exageradamente fuertes, la música se prestaba a bailar alocadamente como si fueran un par de adolescentes, solo eran ellos dos y no importaba nada mas, de repente la música bajo su ritmo, las baladas habían llegado, así que Daniel tomo a Camila por la cintura, la atrajo hacia él y comenzó a bailar tranquilamente, por su parte Camila tomo a Daniel por el cuello y recargo su cabeza en el pecho de este, bailaron abrazados por un largo rato, hasta que la música paro, ninguno de los dos quería soltarse así que ambos esperaban que el otro tomara la iniciativa, cosa que no sucedía. De repente Camila se soltó, no quería hacerlo pero ya se había cansado, Daniel era mucho más alto que ella y estar estirada por ese largo rato le había provocado un ligero dolor.

Camila: Juro que no quería soltarte, pero tú tienes la culpa por estar tan grandote, pues me canse –Se ríe-.
Daniel: -Suelta una carcajada- Tienes razón, para la otra prometo cargarte y así no te cansas –la miro- bueno, pues todo ha sido maravilloso, pero creo que llego la hora de irme, es tarde y mañana tenemos que trabajar, además tú debes estar muy cansada, preparaste todo esto en poco tiempo.
Camila: No, no quiero que te vayas, mejor pasamos a la casa, pero no te vayas aun, quiero estar contigo otro ratito, de por sí ya nos desvelamos y mañana no rendiremos el 100 pues ya que mas da otro rato, ándale si, quédate –Le hace puchero-.
Daniel: Yo a ti no puedo negarte nada, anda entremos –La toma de la mano-.

Ambos entran a casa de Camila y se sientan en un sofá, Camila se recarga en Daniel y mientras el acaricia su cabello ella juega con una de las manos de Daniel.

Camila: ¿Sabes?, nunca siento tanta paz como cuando estoy contigo, eres como un calmante, eres maravillosa –voltea a verlo-.
Daniel: Tu eres maravillosa, eres tan linda, tan perfecta –suspira- Te amo Camila, te amo –la besa en la sien-.

Camila al escuchar esas palabras no puede evitar sonreír, no puede evitar que su corazón lata a mil por hora sin saber porque, solo sabe que tiene que hacer caso a su corazón y por primera vez hacer caso a sus impulsos, Camila alza su cuerpo para quedar a la altura de Daniel, lo miro a los ojos para después acercarse lentamente a él y besarlo como nunca lo había hecho, estaban fundidos en un beso apasionado, Camila subió su cuerpo a las piernas de Daniel, se acomodo y lo tomo de la nuca para seguirlo besando con mayor comodidad, por su parte Daniel se dejaba llevar por ese mar de emociones que recorrían su cuerpo, acomodo a Camila sobre sus piernas y con una mano acariciaba su cintura, mientras con la otra tomaba su rostro, acariciaba sus mejillas y recorría su cabello, el beso continuo, cada segundo que pasaba se volvía más fuerte, más rápido, más lleno de emociones, Daniel entonces tomo a Camila por la cintura y se levanto lentamente con ella en brazos solo para darse la vuelta y recostar a Camila cobre el sofá, cuidadosamente subió una de sus piernas al sofá se acomodo encima de Camila a manera de no lastimarla con su peso, siguió besándola tiernamente su boca recorría los labios de Camila, su cuello, sus mejillas y mas, mientras sus manos hacían lo suyo en el cuerpo de Camila, pasaba sus manos por la cintura de Camila, bajaba a sus piernas y repetía los movimientos, Camila no se explicaba que sentía exactamente en ese momento, lo único que sabía es que no deseaba que el momento terminara, no sabía cuál era el motivo, pero en ese momento no había nada mas en su mente que Daniel, de repente y en un movimiento casi brusco, las posiciones cambiaron ahora era Daniel quien se encontraba recostaba en el sofá y era Camila quien llevaba el control de la situación quedando encima de él, el momento ya era mágico, pero ella deseaba un poco más, paso sus manos por el pecho de Daniel hasta encontrar los botones de la camisa de seda que llevaba puesta, desabrocho uno por uno mientras seguía besando a Daniel en los labios y parte de su cuello, cuando por fin llego al último botón hizo que Daniel se alzara para poder quitarle la camisa y su musculatura quedara al descubierto, por su parte Daniel no quiso quedarse atrás, comenzó a bajar los tirantes del vestido que Camila traía puesto, al paso que lo hacía besaba sus hombros tiernamente y acariciaba su espalda, el juego de caricias y besos estaba resultando mejor de lo que ambos esperaban, así siguieron por un rato mas hasta que Camila al hacer un movimiento con las manos se encontró con el pantalón de Daniel, comenzó a quitarle el cinturón mientras lo veía a los ojos como esperando la aprobación de este, al principio Daniel cedió, sentir las manos de Camila recorriendo su cuerpo provocaba en el sensaciones que jamás había experimentado, justo cuando Camila desabrocho el pantalón de Daniel, este tomo las manos de Camila deteniendo sus movimientos, la separo de él y se levanto del sillón, ante la sorpresa de Camila que reacciono muy conflictuada.

Camila: ¿Qué? ¿Qué te pasa?, no te gusto, no quieres, o que fue lo que paso, no entiendo Daniel.
Daniel: No, por supuesto que me estaba gustando, pero considero que no estamos listos aun para dar este paso, ni siquiera somos novios y yo no pienso aprovecharme de la situación, yo te amo Camila, TE AMO, y quiero hacer las cosas correctamente.

Daniel comenzó a vestirse rápidamente, mientras Camila solo acato subir los tirantes de su vestido y colocarse frente a Daniel.

Camila: Tu no me estabas obligando a nada, yo ya estoy grande Daniel y se tomar decisiones, lo que estaba haciendo era porque quería, realmente deseaba que sucediera algo mas entre nosotros, aunque por otro lado tienes razón, debemos hacer las cosas bien y no esperaba menos de ti, no dejas de sorprenderme, yo se que tu también deseabas que pasara algo mas, sin embargo tu calidad humana sobrepasa cualquiera de mis expectativas –Se para de puntitas y comienza a darle besos en las mejillas-.
Daniel: -La toma de la cintura- Es que así debe de ser, no te voy a negar que fue maravilloso tenerte encima de mi besándome, pero yo te he respetado siempre y no porque me estés dando la oportunidad de conquistarte yo me voy a aprovechar de la situación, prefiero ir paso a paso Camila, yo no tengo prisa, prefiero disfrutar cada segundo a tu lado, pero ir paso a paso, y pues ahora si ya es muy tarde –le sonríe- y ahora si me voy, porque si me quedo un minuto más y me sigues viendo y besando de esa manera se me va a olvidar todo mi speech y no queremos eso –La besa y suspira-.
Camila: -Se ríe- No, no, no, claro que no queremos eso señor mercadologo, ande vaya –se ríe- te acompaño a tu coche.

Ambos salen de la casa, Daniel no puede evitarlo y besa  a Camila apasionadamente, termina con un beso en la frente le dice adiós y sube a su auto, Camila no podía creer lo que estuvo a punto de suceder esa noche, lo único cierto es que a ella no le habría molestado ni tantito que sucediera algo mas, realmente Daniel le comenzaba a mover muchas cosas, sus besos la hacían olvidarse de absolutamente todo incluido Luis, entro a su casa, subió hasta su habitación, hizo el ritual de cada noche (desmaquillarse, ponerse cremas, ponerse la pijama) y se metió a la cama, concilio el sueño de inmediato, aunque toda la noche soñó con Daniel y lo que estuvo por pasar.

Poco rato después sonó el despertador anunciando que era hora de levantarse para ir a trabajar, Camila estaba realmente desvelada, pero apenas era martes y no tenía mucho tiempo trabajando en la empresa lo que significaba que no tenía motivos para faltar, además estaba a nada de volver a ver a Daniel, eso la hizo levantarse rápidamente, meterse al baño y arreglarse especialmente para él.
En otro punto de la ciudad estaba Daniel, en una situación muy similar a la de Camila, solo que él no dejaba de preguntarse si realmente Camila estaba haciendo todo esto por que empezaba a sentir amor por él, o simplemente le estaba “Echando ganas” para no perder a su mejor amigo.

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