jueves, 20 de diciembre de 2012

Capitulo 33


Daniel y Camila se habrían seguido besando de no ser porque el mesero llego a interrumpir tan hermoso momento… Por cierto el mesero era mexicano a Daniel no se le daba el francés así que tenía todo fríamente calculado.

Mesero: Lamento mucho interrumpir, pero quería saber si desean ya algo de cenar o prefieren brindar primero –apenado-
Daniel: No se preocupe, yo lo entiendo, quisiera que por favor nos trajera la cena la deje a un lado de la mesa para cuando queramos degustarla y si usted fuera tan amable nos dejara solos –sonriendo-
Mesero: -riendo- Por supuesto que sí señor, como usted diga, enseguida le traigo lo que ordeno. –se va-
Camila: Porque lo corres mi amor, ósea sutilmente, pero lo corriste, que pretendes hacerme quedándonos solos –ríe-
Daniel: La pregunta seria, ¿Qué no pretendo hacerte? –La mira pícaro- la verdad quiero que nos quedemos solitos, es una cena de recién casados mi amor, por cierto tiene como 5 minutos que no te digo que te amo, TE AMO.
Camila: -suspira- Ay eres divino mi amor, yo te amo a ti con toda mi corazón, con toda mi alma y con todo mi ser.

Ambos alzaron sus copas y brindaron por una vida juntos llena de amor, respeto y unión, estaban completamente seguros que ambos se habían encontrado, y que el sentimiento que los unía era algo aun más allá del amor, era sencillamente mágico.
Después de terminarse su copa, Daniel se levanto de su asiento, tomo la charola de la cena y la puso sobre la mesa, acomodo los platos perfectamente y destapo la cena que degustarían, Camila estaba sorprendida de que Daniel pensara en cada detalle, lo que cenarían era la comida favorita de Camila, por tal motivo la cena fue perfecta, la compañía, la comida y la música de fondo hacían de la ocasión algo hermoso…

Daniel: Con esta hermosa vista de testigo, quiero reafirmarte lo que te prometí ante dios, voy a estar contigo siempre Camila, voy a serte fiel, voy a amarte toda la vida y voy a cuidarte de todo y de todos eternamente, porque te amo, te amo para siempre mi amor.
Camila: Yo también te prometo estar a tu lado siempre mi vida, amarte, respetarte, cuidarte y llenarte de besos por toda la eternidad y aun mas allá, yo también te amo Daniel, te adoro mi amor.

Daniel se levanto de su asiento y camino hacia Camila la tomo de la mano y la ayudo a levantarse, la puso frente a él, la tomo del rostro y la beso lentamente, Camila por su parte, tomo a Daniel de los brazos y se dejo llevar, luego de unos cuantos segundos el beso se había vuelto apasionado y lleno de emociones, se separaron de una manera lenta y Camila abrazo a Daniel rápidamente, le acaricio el cabello mientras él la tomaba por la cintura y le hacía caricias, al mismo tiempo que le susurraba unas palabras en el oído…

Daniel: Yo creo que es hora de irnos mi amor, quiero estar contigo ya.
Camila: Estas conmigo mi amor –ríe fuertemente- no es cierto mi amor, a mí también me urge, desde que llegamos de hecho, así que si, vámonos.

Daniel y Camila salieron apuradamente del restaurant, subieron al auto que habían rentado por el tiempo que estuvieran en ese país, y se dirigieron al hotel, durante el trayecto Camila no dejo de acariciar a Daniel poniendo a este nervioso y bastante interesado en llegar al hotel de inmediato, Camila se acerco a Daniel lentamente y subió una de sus piernas a las de él mientras besaba su cuello…

Daniel: Camila si sigues haciendo eso voy a chocar.
Camila: Tú tienes la culpa por no apurarte a llegar.
Daniel: Amor, estamos en un país que no conozco, así que tengo que seguir las indicaciones, por eso estoy tardando.
Camila: -mordiéndole la oreja- tú sigues teniendo la culpa por traerme aun país que no conoces, hermoso, pero que no conoces.
Daniel: -ríe- mira que chistosita, listo mi amor, llegamos.
Camila: ay qué bueno, porque un minuto más y no me hubiera importado chocar.

Entraron al hotel y Daniel pidió rápidamente la llave de su habitación, en el elevador no dejaban de besarse y hacerse caricias provocativas, al llegar al piso donde se encontraba su habitación, Daniel tomo a Camila por la cintura y la levanto en sus brazos, abrió su habitación y la beso y acaricio hasta que llegaron a la cama, la recostó cuidadosamente al mismo tiempo que acariciaba sus piernas por debajo del vestido, Camila desabotono la camisa de Daniel en tiempo record, se deshizo de ella rápidamente mientras él seguía acariciando sus piernas y besando su cuello, Daniel deslizo sus manos hacia arriba para poder bajar los tirantes del vestido de Camila, la alzo un poco solo para poder bajar su cierre, volvió a recostarla y fue bajando su vestido lentamente al tiempo que la besaba por todos lados, Camila disfrutaba del momento quedándose recostada, quieta y con los ojos cerrados, Daniel llego al final y logro quitar el vestido por completo, tomo de la mano a Camila y la levanto, ambos quedaron hincados en la cama Daniel besaba los hombros de Camila y desabrochaba con cuidado su brasier, cuando logro quitarlo no dudo ni un momento en besar los pechos de Camila, ella proporcionaba ciertos gemidos de placer cuando él lo hacía, Camila bajo sus manos acariciando el pecho y abdomen de Daniel hasta que llego al pantalón, quito el cinturón y con ciertas caricias fue desabrochando el pantalón de Daniel, los movimientos que Camila hacia con sus manos por encima del pantalón de Daniel hacían que él la mirara de una manera especial, en un movimiento Daniel logro recostar a Camila para el poder hacer lo mismo, se quito el pantalón y Camila le ayudo con el bóxer, Daniel se encargo de dejar a Camila también al descubierto, cuando ambos estuvieron desnudos se miraron fijamente a los ojos, Daniel se acerco lentamente a Camila y ella lo jalo de la nuca para poder besarlo con pasión, los besos subieron de tono, Camila abrió sus piernas en automático y atrajo a Daniel hacia ella, el recargo sus manos en la cama mientras besaba el cuello de Camila, cuando ella empezó a emitir ciertos sonidos él supo que era el momento de profundizar en ella, de inmediato se acomodo y comenzó a introducirse en Camila, ella arqueaba su cuerpo y cerraba los ojos como muestra del gran placer que estaba sintiendo en ese momento, los movimientos de Daniel pasaban de lentos a rápidos y viceversa haciendo que Camila gritara en un par de ocasiones y lo besara con mucha fuerza y pasión.

Después de estar en esa posición por varios, VARIOS minutos, ambos se levantaron de la cama solo para que Daniel se sentara sobre un sillón y Camila se posara encima de él, Daniel la tomo de la cintura y la beso apasionadamente, ella por su parte se acomodo encima de Daniel para seguir dándose placer, Camila movía sus caderas al ritmo que Daniel quería, el sudor de ambos era la muestra perfecta de lo mucho que estaban disfrutando el momento, después de un rato de besarse, acariciarse y moverse al ritmo que querían, llegaron al clímax de su amor, Camila recargo su cabeza sobre el pecho de Daniel mientras el acariciaba la espalda desnuda de Camila, luego de un rato de estar así, Camila levanto su mirada y miro a Daniel como nunca antes…

Camila: Eres increíble, te amo y eres mío mi amor.
Daniel: Increíble tu, yo también te amo y amo ser tuyo, pero amo más que tú seas mía.
Camila: -suspira- que bonito hablas siempre, oye y si me cargas y nos recostamos en la cama mejor, es que ya me canse –ríe-
Daniel: Ay mi amor y como no vas a estar cansada –pícaro- bueno pero si te cargo con mucho gusto ven aquí –la tomo entre sus brazos y camino con ella hacia la cama-
Camila: Hacer el amor contigo siempre es mágico pero esta vez tuvo un algo más que no sé como explicártelo.
Daniel: Si mi amor, yo también lo sentí así, pienso que es porque es la primera vez que hacemos el amor como marido y mujer, y así será de ahora en adelante, haremos el amor todos los días y a toda hora.
Camila: Relájate mi amor, no soy una maquina –ríe- oye, también me canso, ya sé que no se nota y que cuando me besas jamás puedo negarte nada, pero compréndeme.
Daniel: -ríe fuerte- si mi amor creo que exagere un poco, pero hacer el amor contigo es tan mágico como tú dices que quisiera hacerlo siempre.
Camila: Lo sé mi amor, soy irresistible –sonríe- mi amor, tengo sueño –se acurruca en el-
Daniel: Lo eres mi amor, lo eres, y si yo también tengo sueño, ven acomódate bien para poder abrazarte, así es como quiero dormir siempre, abrazado a ti mi vida –baja su cabeza y le da un beso-

Daniel y Camila se quedaron dormidos abrazados y desnudos, estando juntos no les hacía falta nada mas así que durmieron plácidamente para que al amanecer pudieran disfrutar de su penúltimo día en Paris, no podían estar mucho tiempo fuera porque ambos debían trabajar, pero los días que estuvieran pensaban hacerlos inolvidables.

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