miércoles, 5 de diciembre de 2012

Capitulo 27


Al llegar a la plaza Camila estaba maravillada con unos tacones preciosos, así que hizo que Daniel se los comprara y así como hizo con los tacones, hizo también con montones de ropa hermosa, Camila tenía muy buen gusto, cuando entraron a Zara y vieron la sección de hombres a Camila se le ocurrió una buena idea...
Camila: Mi amor, ¿No quieres ropita nueva tú?
Daniel: No lo sé...
Camila: Ay, ni que te fueras a quedar pobre... ¿O sí? -preocupada-
Daniel: ¿Pobre? ¿Yo? -suelta una risa- Para nada mi amor, Daniel NUNCA será pobre...
Camila: -interrumpiéndolo- Don modesto ha vuelto...
Daniel: No, no. Nunca seré pobre porque con tú amor soy más rico que Carlos Slim, ah y obvio también por el dinero... -riendo- aparte ¿Cómo crees que te podría dar la vida de princesa que te mereces? -tierno- Y... Ay ya, se me sale lo cursi... ¡Qué oso! 
Camila: -sonriendo enamorada- Ay mi vida, me encanta que seas tan cursi, me encanta... Pero bueno, ¿Ya te ayudo a escoger ropita? -ansiosa- 
Daniel: Está bien...
Camila: Eres un amor, igual ya tu ropa se ve viejita al lado del "Más rico que Carlos Slim" -riendo- ya pues, hay que combinarnos, ¿No?
Daniel: -extrañado- Mi amor... Si a mí se me sale lo cursi a ti se te sale lo ridícula...
Camila: -sentida- ¿Es en serio?
Daniel: ¡Claro que no! Ay, obvio no... Era broma... Y si lo fueras así te quiero. -dándole un besito-
Camila: Mmm, bueno, ya vamos a ver tu ropa.

Pasaron a ver la ropa de caballero y Camila fue la encargada de elegir todo, Daniel solo aprobaba las prendas para medírselas...
Vendedor: ¿Sí? ¿Cuántas piezas son?
Camila: -contándolas- Nueve, diez... ¡Once!
Vendedor: Ok, pase señor.
Camila: -pasando con Daniel- Con permiso.
Vendedor: -apenado- Disculpe señorita pero sólo puede pasar él...
Camila: -traviesa- Está bien.

Mientras Daniel se medía la ropa de pronto sintió unas manos rodeando su tórax y tocando sus cuadritos...
Daniel: -volteando- ¡CAMILA! -asustado-
Camila: Shhhh, que acá los "no puede pasar" no saben que estoy aquí... 
Daniel: Ahhh, mi amor -riendo- ¿Qué haces aquí?
Camila: Pues nada más admirándote... Tus brazotes, tus pectorales, tus cuadros -sabroseándolo- Mi amor... -abrazándolo- ¿Sabes qué quiero hacer? -coqueta-
Daniel: -imaginándolo- No se me ocurre... ¿Qué quieres hacer?
Camila: Ay Danielito, Danielito... -quitándole la camisa- Todavía no aprendes... -besándolo-
Daniel: Camila, no... Espérate -riendo-
Camila: Yaaa, una travesura como esta es poco a comparación de las que nos esperan... -besando su cuello-
Daniel: Tienes razón... -besando su cara por todas partes- pero es muy riesgoso... Mejor vayamos al baño...
Camila: -riendo- ¡Estás loco! Siempre quise hacer eso... 
Daniel: Ya estás, ahora el problema es cómo vas a salir de aquí...
Camila: Ay, tu cuerpote si me cubre...

Al momento de salir de los probadores Camila se ocultó atrás del cuerpo de Daniel, obviamente se notó que ella iba detrás de el, pero no les importó mucho, parecían como dos adolescentes enamorados por primera vez...
Camila: ¿Oye? ¿En qué baño? 
Daniel: En el de las mujeres, obvio. ¿Crees que voy a querer que veas a otros hombres... Sin pantalón? 
Camila: -riendo- No voltearía a ver contigo es más que suficiente.... Igual prefiero el de mujeres. Voy a checar si está ocupado y a los 2 minutos entras tú, ¿vale?
Daniel: Me parece perfecto... -beso-

Al entrar al baño Camila se encontró con alguien que precisamente no era su mejor amiga...
Camila: ¿Claudia? 
Claudia: ¡Camila! Hola, qué gusto... ¿Cómo has estado?
Camila: -nerviosa- Estem... Muy bien.
Claudia: ¡Qué padre! Me alegro... Mira en donde nos venimos a encontrar...
Camila: Si, verdad... -lamentándose-
Daniel: -entrando de espaldas buscando que no venga nadie- Camila, ya cheque y no viene nadie.. El baño para nosotros solitos y para... -volteando- ¡Claudia! -nervioso-
Claudia: -sonriendo con complicidad- Daniel...
Daniel: ¡Qué tal! ¿Cómo estás? -sonriendo-
Claudia: Yo bien y creo que tu excelente -riendo- 
Daniel: Pues ya sabes, gajes del oficio... 
Camila: -celosa- Gajes del oficio del ser mi prometido, ¿Verdad mi amor?
Daniel: Sí, ya sabes... 
Claudia: Me imagino, me imagino... Igual creo que vine al baño en mal momento.
Daniel: ¡Para nada! Fuimos nosotros. -disculpándose- 
Camila: -viéndolo con ojos de pistola- Bueno, Claudia... Seguiremos dando un paseo por la plaza.
Daniel: -no muy convencido- Mmm, sí.
Claudia: Si, igual nos volvemos a encontrar por ahí... -sonriendo-

Camila y Daniel salieron del baño, Daniel salió sonriendo y Camila... Camila salió enojada, le extrañaba mucho la actitud de Daniel con Claudia, pero más que siempre interrumpan y peor tantito sí era Claudia.
Camila: ¿Oye? ¿Te puedo hacer una pregunta? 
Daniel: Las que quieras, mi amor.
Camila: ¿Por qué te comportas tan así con Claudia?
Daniel: -extrañado- ¿Tan así? ¿Cómo?
Camila: Sí, la ves y sonríes, dice algo y ríes, te disculpas por cosas que pasaron por casualidad...
Daniel: Claro que no, no exageres Camila, por favor.
Camila: Es que no exagero, tengo un sexto sentido... Dime qué pasa.
Daniel: ¡Nada! Eso pasa, solo me pasan cosas contigo.
Camila: Ah, mira... 
Daniel: Ya, por favor. Odio que veas cosas donde no las hay. Tan bien que iba nuestra tarde.
Camila: Es que... Ah, siempre arruinándolo.
Daniel: Hey, ella tampoco tuvo la culpa, ¿eh? Fue casualidad.
Camila: Ahora la defiendes. -enojada-
Daniel: No la defiendo, simplemente odio injusticias, pero bueno MI AMOR, las hormonas nos traicionaron.
Camila: -indignada-
Daniel: Ay, ya, sabes que te amo, digo... ¿Sí sabes, no? Eres la mujer que me puede hacer feliz, siempre, si tu sonríes, yo sonrío, si tu lloras, yo lo haré... Ya mi amor, por favor, odio estar así.
Camila: No sé, lo voy a pensar.

Daniel: Ándale mi vida, ya no estés así, todo iba perfecto entre nosotros, además lo de Claudia no fue tan importante, ahorita buscamos otro baño y listo –La mira pícaro-
Camila: Ay como me choca escucharte decir “Claudia” pero ya que le hacemos verdad, algún día yo también tendré un amigo con el cual pueda salir a emborracharme y me lo encuentre e interrumpa encuentros entre nosotros –retándolo-
Daniel: -Molestos- No, no, no. No es lo mismo, yo acepte que emborracharme fue un error, que no llevarte conmigo también lo fue, pero te prometí que no volvería a pasar jamás, no quiero que tengas un amigo –puchero- no quiero que alguien me quite el cariño que tanto me costó ganarme.
Camila: Hijole de verdad que tú no aguantas nada, para empezar ni siquiera tengo un amigo hombre, porque el único que tenia ahora es mi novio y segundo evidentemente es una broma mi amor. –Le toma el rostro-
Daniel: Mas te vale, porque si aparece otro hombre en tu vida no se qué haría, no creo poder compartirte con nadie, lo siento, a menos que ese hombre salga de tu vientre –la mira tierno-
Camila: -Tose- Primero lo primero mi amor, la boda, si de por sí ya somos alrevesados imagínate si tenemos bebe antes de casarnos, no mi amor, no, primero quiero casarme con el hombre más guapo del mundo, te amo.
Daniel: -suspira- Ay mi amor yo te amo mas, ¿ya te había dicho lo hermosa que eres?, bueno no importa, te lo repito, ERES HERMOSA, un poco celosa, pero hermosa –se ríe-
Camila: Oye, y si mejor nos vamos a la casa a terminar lo que aquí no se pudo, además hay que aprovechar que mañana es domingo y hoy podemos desvelarnos toda la noche –traviesa-

Daniel tomo a Camila de la mano, agarro las bolsas de las compras que habían hecho y salieron del centro comercial, Claudia estaba sentada en una de las bancas y los vio pasar, en realidad ella solo quería a Daniel como amigo, pero notaba que Camila sentía celos de ella, así que estaba considerando seriamente alejarse de Daniel.

3 comentarios: