La mañana del domingo se la pasaron durmiendo, Camila
acurrucadita en el pecho de Daniel, los dos con una sonrisa en su rostro. Al
despertar se metieron a bañar y siguieron adornando, mientras pasaba el tiempo
su departamento fue quedando precioso y ellos se divertían cada vez más. Cuando
terminaron decidieron ir a comer, Camila eligió el restaurant, era el mismo en
donde había ido por Daniel cuando se emborrachó con Claudia aunque ella no le
daba mucha importancia.
Daniel: -suspirando- Ay, cada que
vengo aquí me recuerda a Claudia.
Camila: -extrañada- ¿Ah sí? Sí
quieres vámonos.
Daniel: No, no. Está bien…
Camila: ¿Y por qué te pone taaaaan
mal eso de recordar a Claudia? –medio enojada-
Daniel: No sé, quizá era mi mejor
amiga…
Camila: -celosa- ¿Mejor Amiga? Ah,
cómo lo que antes era yo, ¿no?
Daniel: -riendo- No… no.
Camila: ¿Entonces?
Daniel: No sé, con ella me siento
cómo cuando tú y yo éramos amigos, le puedo confiar todo y sé que no me
traicionaría, siempre contaría con ella…
Camila: Ahh, ¿así como conmigo?
Daniel: Que no, pero no sé, ya te
dije lo que significaba para mí.
Camila: No me digas que la historia
se repite. –alterada-
Daniel: -sonriendo- Ay Camila, ¿qué
parte de ERES EL AMOR DE MI VIDA Y NUNCA TE CAMBIARÍA POR NADA NI POR NADIE no
entiendes?
Camila: Y tú… ¿qué parte no entiendes
de TE AMO, NO ME GUSTA COMPARTIRTE CON NADIE MÁS PORQUE ERES EL HOMBRE QUE
CUALQUIER MUJER QUISIERA TENER Y ME PONGO CELOSA no entiendes?
Daniel: La misma que tú no entiendes
de NADA MÁS TENGO OJOS PARA TI PORQUE DESDE SIEMPRE HE ESTADO AMANDOTE.
Camila: Que es equivalente a QUÉ
BUENO PORQUE SI TE VEO MIRANDO A OTRAS MUJERES TE ARRANCO LOS OJOS PARA QUE
SOLO ME PUEDAS OIR A MI Y ASÍ NADIE MÁS TE QUIERA, SÓLO YO.
Daniel: Y se podría decir como
AUNQUE SEAS SÁDICA TE AMO TANTO QUE ACEPTARÍA QUE ME ARRANCARAS LOS OJOS PARA
SOLO PODER OÍRTE Y OLERTE A TI.
Camila: Que daría lo mismo si se
dijera YA ME ESTOY DANDO MIEDO A MI MISMA Y ES MEJOR QUE ESTA CONVERSACIÓN SE
ACABE.
Daniel: ESTOY DE ACUERDO.
El resto de la tarde se la pasaron muy divertidos entre risas, besos y
cursilerías, ya era rutina hacer lo mismo, amaban estar juntos, se
complementaban tan bien… eran en pocas palabras la pareja perfecta.
Cuando regresaron a su departamento se pusieron a buscar en internet salones y
ropa para su boda, como Camila ya había estado buscando antes solo le mostró a
Daniel los que más le habían gustado y cumplían todas sus expectativas. Daniel
veía con interés todo, era obvio que esta idea de casarse con Camila, la mujer
que lo traía loco desde años, le entusiasmaba demasiado, por fin el sueño de
tanto tiempo se iba a cumplir.
Camila: -señalando su lap top- ¿Y qué te parecen?
Daniel: ¡ME ENCANTARON!
Camila: ¿Cuál te gustó más?
Daniel: Hmm, está entre éste o
éste... -señalándolos-
Camila: Me gusta más este, siento
que es más grande para que quepamos todos bien.
Daniel: ¿A cuántas personas
invitaremos?
Camila: Hmm, de mi familia son
muchos, de la tuya también... Amigos -pensativa- ¿Aproximadamente?
Daniel: ¿450?
Camila: -carcajeando- ¿Es en serio?
¿450?
Daniel: ¿Son muchos? -tomando agua-
Camila: Son poquísimos, para ese
salón mínimo son 600 personas.
Daniel: -escupiendo el agua- ¿Es
broma, no? ¿600? Camila... ¿Tantos?
Camila: Ay, Daniel, no seas
dramático... De nuestras familias somos como 200 y tus amigos, los míos, los nuestros...
Igual y nos pasamos.
Daniel: ¿Cuántos amigos tienes?
Camila: ¿No recuerdas que me llevaba
con todos los de la Uni? Ya sabes, ventajas de ser popular... -guiñándole el
ojo- muy buenas épocas.
Daniel: Vaya, parece que la modestia
se contagia.
Camila: Por favor, nadie se compara
contigo en eso de ser modesto ¿Eh?
Daniel: Ña ña ña, me creo porque...
Obvio lo soy.
Camila: Ayyyy, y así modesto y
creído me encaaantas.
Daniel: ¿Oye? Tú a mí, ¿Ya viste tu
vestido de novia?
Camila: Veía algunos modelos, pero
no estoy muy segura de cual, todos son hermosos.
Daniel: ¿Puedo verlos?
Camila: Noooup.
Daniel: ¿Por qué? -haciendo
pucheritos-
Camila: Porque no, quiero que sea
sorpresa, que cuando me veas entrando a la Iglesia pienses "Wow, mi mujer
es hermosa cuando se baña"
Daniel: Y aunque no te bañes eres
hermosa... Lo que sí es que hueles un poco feito cuando no lo haces.
Camila: -indignada- ¿Ah sí?
Daniel: Seeeeee, pero ¿Qué tiene, verdad?
-se acerca-
Camila: No, no, huelo mal, no te
vaya a dar algo en las vías respiratorias, no te acerques.
Daniel: ¡Eso no se vale! Así olieras
horrible, amo tus besos.
Camila: Pues te quedarás con las
ganas.
Camila cerró la lap top y se fue a su cuarto, se puso su pijama
y se metió a la cama, a los 5 minutos Daniel ya estaba con ella, abrazándola.
Daniel: -suspirando- Camila...
Camila: ¿Qué?
Daniel: Sólo te quería recordar que
eres la mujer de mi vida, la más hermosa, la más generosa... Eres la mejor. Te
amo y muero porque seas mi esposa, aunque huelas feo.
Camila: Y yo te amo a ti, no sé qué
haría si me llegaras a faltar, Daniel. Gracias por ser parte de mi vida y por
amarme tanto. Y no huelo feo –le da un golpe con el codo y ríe-
Y entre palabras bonitas los dos se quedaron perdidamente
dormidos, soñando con el día tan especial que sería cuando por fin caminaran al
altar.
Sus días fueron
ajetreados, los preparativos de la boda los traían locos, entre invitaciones,
banquetes, salón y demás cosas ya no sabían ni donde traían la cabeza, Daniel tenía mucha familia pero no papás por
lo que fue un momento duro tener que pensar que daría un paso tan importante
sin ellos, sin embargo Camila siempre estaba con el apoyándolo en todo, por su
parte Camila tenia a sus papás con ella, varios tíos, primos, abuelos, etc.
Como buen novio y caballero que siempre había sido y no importando que él y
Camila ya vivieran juntos, Daniel tuvo que realizar todo el protocolo que las
tradiciones requerían, fue hasta Querétaro que es donde radicaban los padres de
Camila y pidió la mano de Camila como debía de ser, los papás de Camila
reaccionaron increíblemente bien, desde que ellos vieron a Daniel por primera
vez cuando Camila lo presento como su amigo, ellos sabían que era el hombre
indicado para su hija, así que no pusieron mayor obstáculo, al contrario
estaban felices con la decisión de Camila, desde siempre habían visto a Daniel
como un hijo y ahora con mucho mas razón.
Después de
pasar un par de días en Querétaro Camila y Daniel regresaron a México para
ultimar detalles y terminar de entregar las invitaciones que les faltaban,
obviamente Vivi seria la madrina de anillos, y entre familiares y varios amigos
más se eligieron a los padrinos para los demás artículos que se dan en una boda
religiosa, absolutamente toda la familia que a Daniel le quedaba vivía en México
así que encontrarlos no fue difícil, aunque Daniel no los veía con la
frecuencia que él quería ellos siempre estaban al pendiente de él y al igual
que la familia de Camila a ellos también les hacia feliz la decisión de Daniel.
Aun cuando sus
días eran de locos se daban tiempo para ellos, casi todas las noches hacían el
amor, para ellos era la manera más sincera y pura de demostrarse cuanto se
amaban…
Los días siguieron
pasando y por fin el día esperado llego, ambos despertaron muy temprano con una
sonrisa en su rostro, estando seguros que ese sería el mejor día de sus vidas.
Fantasticooo... me encantoooo =D
ResponderEliminarWow... por fin el día de la boda... buen capitulo el que sigue... por favor...
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