martes, 4 de diciembre de 2012

Capitulo 26


Durante todo el trayecto Daniel no dejo de hablar de lo bien que se la había pasado con “Clau” de lo buena amiga que era y de lo mucho que tenían en común, Camila por su parte no decía una sola palabra, cuando llegaron al departamento, Camila bajo del auto le abrió la puerta a Daniel y lo ayudo a entrar a la casa, subieron las escaleras hacia la recamara, ella lo acostó, y luego entro al baño para ponerse la pijama y también poder dormir.
Al salir Daniel también ya estaba cambiado y esperándola en la cama, ya estaba un poco menos borracho, él quería besarla y tenerla entre sus brazos, pero ella esta vez, no cedió…

Daniel: ¿Qué te pasa mi amor?, ¿No quieres que te bese? –desconcertado-
Camila: No, esta noche no, apestas a licor, estás de acuerdo que es incomodo besarte así, y por otro lado no me tienes contenta, así que duérmete porque mañana tenemos que hablar –seria-

Camila se separo un poco de Daniel se dio la vuelta, apago la  lámpara y se quedo dormida, Daniel no entendía el porqué de la reacción de Camila, pero pensó que era mejor esperar al siguiente día, así que se quedo observando a Camila hasta que se quedo dormido.

Al siguiente día, Daniel se levanto muy temprano para bañarse, realmente apestaba a alcohol, se vistió y vio que Camila aun dormía, así que bajo a la cocina para preparar el desayuno, cuando subió Camila apenas estaba despertando, de inmediato dejo la bandeja del desayuno en la mesa junto a la cama y se acerco a Camila.

Daniel: Bueno días mi amor –se acerco y la beso-
Camila: Buenos días.
Daniel: ¿Por qué estas así?, no me gusta que estés seria conmigo.
Camila: Lo siento, no puedo estar de otra manera.
Daniel: Bueno, pero por favor dime qué te pasa.
Camila: No me gusto en lo absoluto tu comportamiento de ayer, no me parece que salgas a emborracharte con una “amiga”, discúlpame, pero no estoy de acuerdo.
Daniel: Pero no hice nada malo, simplemente salí con una amiga y se me pasaron un poco las copas, pero jamás hice nada indebido ni mucho menos te falte al respeto.
Camila: Se muy bien que no me faltaste al respeto, confió en ti y sé que no lo harías, lo que no me parece es tu actitud, no me gusta tu amistad tan ligera con esa mujer, no me parece que salgas tanto tiempo y te encuentre en las condiciones en las que te encontré, sé muy bien que aun no estamos casados, pero tu ayer dijiste que no importaba que me tratarías como tu esposa desde ya, y si a eso que hiciste anoche le llamas tratarme como tu esposa y darme mi lugar, creo que prefiero no casarme contigo, por otra parte, sé muy bien que me hice mucho del rogar para aceptarte como el hombre que amo, pero desde que hice el viaje a España y me hice tu novia, jamás, JAMAS, he salido con nadie, solo con Vivi, y cabe aclarar que es mujer, te he respetado, para que tu no tengas motivos para enojarte, de la casa a la empresa y de la empresa a la casa, y las veces que no es esa mi rutina es porque salgo contigo, así que discúlpame no se me hace justo.
Daniel: Pero Camila –Ella lo interrumpe-
Camila: Y que quede claro que de ninguna manera te estoy prohibiendo que salgas o tengas amigas, lo único que reclamo es tu actitud.
Daniel: -La toma de las manos- Si mi amor, tienes razón, por favor discúlpame, te juro que no vuelve a pasar, para la otra que salga con Claudia o cualquier amiga o amigo, tu iras conmigo como mi mujer que eres, no era mi intención hacerte sentir mal, solo que Claudia es mi amiga y su vida no ha sido fácil, ella ha sufrido mucho, es divorciada porque su esposo la golpeaba y justo ayer firmo el divorcio, entonces necesitaba hablar con alguien, y sé que tampoco estuvo bien lo del licor, te juro que no vuelve a pasar, pero ahora por favor, ya no estés así conmigo, no me gusta que estemos así, tuvimos que esperar mucho tiempo y pasar muchas cosas para poder estar juntos, no quiero que desperdiciemos nuestros momentos en enojos, por favor perdóname si –la mira tierno-
Camila: -Le toma el rostro- Ya no te preocupes, solo quería que supieras lo que me incomoda, pero ya, no pasa nada, te amo –le da un beso-
Por otra parte siento mucho lo de Claudia, ninguna mujer merece ser golpeada, bueno, ahora me voy a bañar, tengo muchas cosas que arreglar aquí en la casa aprovechando que es fin de semana.

Camila intento levantarse de la cama pero Daniel no la dejo, argumento que como habían estado molestos él no había podido besarla y acariciarla como él quería, así que el también aprovecharía que era fin de semana para estar con ella, como a él más le gustaba.
Daniel recostó a Camila suavemente y se poso sobre ella, beso su boca y su cuello suavemente, sus manos recorrían el cuerpo de Camila de arriba abajo, rápidamente bajo los tirantes de la blusa de Camila, en un dos por tres la blusa estaba fuera del cuerpo de Camila, beso los pechos y estomago de Camila y bajo suavemente a sus caderas, llego a la pijama y la bajo rápidamente para poder besar las piernas de Camila, ella por su parte disfrutaba cada beso y cada caricia que Daniel le brindaba, ella atrajo a Daniel hacia arriba para poder besarlo, entonces aprovecho para desabotonar su camisa y poder besar su pecho, rápidamente bajo sus manos hacia el pantalón de Daniel quito su cinturón y desabrocho y bajo el cierre del pantalón, de un momento a otro ambos solo estaban en bóxer, pero no dejaban de besarse y tocarse, con un solo movimiento Daniel quedo debajo de Camila, mientras seguían besándose ambos aprovecharon a quitarse su respectivas prendas y quedar totalmente desnudos, entonces fue Camila quien con suaves movimientos de cadera comenzó el juego de amor entre ambos, Daniel no hacía más que disfrutar del momento, la miraba como lo hacía siempre que hacían el amor, de vez en cuando alzaba su cabeza a la altura de ella para poder besarla, pero en general disfrutaba enormemente cuando ella estaba sobre él, ella por su parte al ritmo que se movía propiciaba ciertos gemidos que Daniel disfrutaba escuchar, sus manos estaban sobre el pecho de Daniel para mantener un buen equilibrio, cuando ambos se cansaron de la posición Daniel tomo a Camila por la cintura y volvió a recostarla en la cama, entonces era su turno de dar placer a la mujer que amaba, con delicadeza tomo las piernas de Camila entre sus manos y las abrió lentamente, antes de profundizar en ella, la beso por todas partes, le repitió que la amaba y entonces fue el momento de acercarse mas a ella, sus movimientos empezaron lentos y suaves, pero en cuanto Camila dio su aprobación absoluta, los movimientos de Daniel se volvieron fuertes y apasionados, ambos disfrutaban el sentirse dentro del otro, después de muchos minutos en esa posición ambos llegaron al punto exacto del placer, entonces cayeron rendidos abrazados y muy cerca el uno del otro.

Camila: Te amo –aun agitada-
Daniel: Yo te amo mas mi amor, hacer el amor contigo siempre es lo más maravilloso que me puede pasar, sentirte en mi es sencillamente inexplicable –la besa-
Camila: Ay eres tan maravilloso, tan perfecto mi amor, pero oye, ya tengo hambre, y eso que me preparaste se ve delicioso, te parece si desayunamos, para luego arreglar un poco esta casa y después hacemos lo que tú quieras, ¿te parece?
Daniel: Si, yo también ya tengo hambre, deja traigo la bandeja para acá –se levanta, toma la bandeja y vuelve a la cama junto a Camila- y si mi amor, creo que debemos arreglar esta casa –ríe- y al rato voy a salir con Claudia, pero no tardo.
Camila: -Molesta- DANIELLLLL!!!!
Daniel: -Suelta una carcajada- No es cierto mi amor, como crees, al rato si voy a salir, pero contigo mi vida.
Camila: Que chistosito eres, ya te dije que tenemos que reacomodar tu sentido del humor ¿verdad?, eres un grosero –hace puchero-
Daniel: -la toma del mentón- No es cierto mi vida, no te enojes, ¿quién te ama mi amor? –acerca su boca a la de ella-
Camila: Tu, -le da un pico- tu me amas y porque me amas me llevaras a un centro comercial y me esperaras mientras compro algo de ropa, verdad que si mi amorcito precioso.
Daniel: Para que veas cuanto te amo, va, vamos al centro comercial, no importa que tenga que caminar más de siete horas y esperar cansado y agotado en cada tienda que te pares –exagerado-
Camila: Cuanto drama mi amor, que bárbaro, pero es que si necesito algo de ropa, la que tengo ya no me gusta tanto.
Daniel: Pues en lo personal, a mi me gustas mas sin ropa, pero tomando en cuenta que no puedes ir así a la empresa, compremos mi amor, compremos.
Camila: Ay Daniel.

Terminaron de desayunar, y mientras Daniel bajo la bandeja de comida, Camila tendió la cama rápidamente para luego meterse a bañar, cuando salió y se arreglo, los dos se pusieron a arreglar el departamento, entre risas, platicas y besos terminaron, entonces ambos salieron de la casa, subieron a su auto y se fueron al centro comercial, iban felices, no se imaginaban que en ese centro comercial les esperaba una no tan agradable sorpresa.

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